Para que el sol alumbre la noche

Por Ramón Brizuela Roque
Fotos: Diego Estrella
Periodico Trabajadores


La Tierra recibe la energía luminosa del Sol en cantidad 10 mil veces mayor que la utilizada por el hombre. Por eso un grupo de 18 pinareños, de ellos nueve mujeres, se han empeñado en ponerlo "a trabajar de noche".

Soldando las interconexiones de las celdas fotovoltaicas. Son como "alquimistas" de la electrónica. Quizás cuando usted lea esto, en alguna parte del mundo haya personas agradeciendo sus beneficios y, en fecha no lejana, también niños de 200 escuelas cubanas estarán disfrutando los aportes de este colectivo. Son los únicos fabricantes en Cuba de paneles solares fotovoltaicos y desempeñan su labor casi anónima en el Combinado de Componentes Elec- trónicos Comandante Ernesto Che Guevara, en Pinar del Río.

LO QUE OCURRIO EN EL BRUJITO

El Brujito es una comunidad internada en el corazón de la montaña de la más occidental provincia, en la Sierra del Rosario, en la que hasta hace poco la luz y la televisión eran ciencia ficción. A un lugar tan recóndito era muy difícil y costoso llevar la energía eléctrica convencional.

La fábrica destinó su primera producción a un sistema que en estos momentos garantiza en 17 hogares energía para tres puntos de luz, con lámparas fluorescentes durante nueve horas y un radio para 24.

Además, un consultorio médico, con su equipamiento estándar: refrigerador, televisor, radiorreceptor, planta de radiofonía y alumbrado en todas sus habitaciones.

UNA GRAN ENERGIA CREADORA

El ingeniero Carlos Iván Cabrera Ortega muestra la variedad de paneles fotovoltaicos que produce la fábrica. Los ingenieros Carlos Iván Cabrera Ortega y María del Car- men Perdomo; él, jefe de fábrica, y ella, de taller, desbordan junto a su colectivo una gran energía creadora, que en poco más de tres meses han exportado dos lotes de paneles, trabajan en un tercero y en la solicitud de 200 módulos de 165 watts para facilitar la recepción del Programa Nacional Audiovisual en igual número de centros escolares ubicados en lugares remotos.

Por supuesto, la electrificación mediante esta opción no es nueva en el país; cientos de escuelas la vienen utilizando mediante inversiones hechas por el Estado y algunas donaciones de organizaciones amigas.

El atractivo de la energía solar es lo benigna que resulta para el medioambiente.

No produce ruidos, ni emisiones durante la operación. Tampoco exige costos por combustibles, pues se genera a partir de la luz que proviene de un yacimiento prácticamente inagotable: el Sol. Los equipos que utiliza son estáticos, sin partes móviles, por lo que tienen alta confiabilidad. Es posible utilizarlos en todo el Planeta, en especial en las áreas de futuro crecimiento energético.

Esos aditamentos pueden ser integrados a edificaciones y otras construcciones.

En otras palabras, son compatibles con la presencia humana y sus actividades; son modulares, por lo que sirven para pequeñas y grandes demandas de energía.

Consecuentemente, prestan servicios en sistemas centralizados o descentralizados.

Prueba final de los paneles, controlada por computadora en condiciones en que se produce una intensidad de luz equivalente a la que recibirán del Sol. Por su parte, tienen relativa sencillez de montaje y no re- quieren medios temporales o inversiones auxiliares para su instalación, como tampoco necesitan mantenimientos com- plejos. Aunque es costosa la inversión inicial, es única y por larga vida. El diseño prevé un margen de carga para cuando se presen- ten días nublados, aunque el ahorro es un factor decisivo para alargar el tiempo de disfrute de la energía almacenada.

NACIDOS PARA CUBA

Esta tecnología de punta es como si hubiera nacido exclusivamente para Cuba, país con un promedio de cinco horas de máxima intensidad solar, lo que ofrece condiciones óptimas de funcionamiento. Los equipos pueden recibir la corriente directamente generada y, durante la noche, depender de la almacenada en baterías.

La capacidad de producción en Pinar del Río goza de amplia flexibilidad, porque los productores pueden atender solicitudes diversas, diseñar y producir módulos pequeños, desde los capaces de accionar juguetes hasta los de mayor rango de potencia para electrificar hogares, centros productivos de pequeña magnitud, unidades de servicios e, incluso, instalaciones turísticas.

Estas últimas, sobre todo, en lugares ecológicos que precisen no realizar inversiones eléctricas tradicionales, como plantas diésel, para no modificar el entorno.

El propósito para este año es consolidar su producción, ganar mercados y, de manera especial, satisfacer las demandas de los principales clientes nacionales que, además del Programa Nacional Audiovisual, contempla comunidades rurales.

Vista de las instalaciones para la producción de paneles fotovoltaicos. Lo anterior depende de varios factores, entre ellos la garantía de materia prima, porque un panel se compone de muchos detalles: celdas solares fotovoltaicas (fabricadas fundamentalmente de silicio) material encapsulante, cintas metálicas para la interconexión de las celdas en el circuito, cajas de interconexión, además de marcos de aluminio y vidrio con características especiales. La otra materia, la humana, se posee suficientemente en el Combinado.

La aplicación de esta energía se puede extender a todo el uso social, desde los sistemas de regadío agrícola hasta las cercas electrificadas para el ganado, sistemas de seguridad como boyas y faros, otros para el aseguramiento de medios de comunicación, repetidoras de radio y televisión, instalaciones médicas de campaña y centros recreativos.

 
   

 
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