|
Recomendaciones
de diseño para disminuir
el consumo de energía en los hoteles de playa en Cuba
Design Recommendations
to Lower Power Consumption
in Cuban Beach Hotels
Dr.
Arq. Luis Alberto Rueda Guzmán
Departamento de Diseño, Facultad de Arquitectura,
Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría
(ISPJAE), La Habana, Cuba.
Design Department, Architecture Faculty,
José Antonio Echeverría Higher Polythecnical Institute (ISPJAE),
Havana City, Cuba.
e-mail: rueda@arquitectura.cujae.edu.cu
Resumen
El desarrollo turístico en Cuba es una importante prioridad para
el país, y se concentra fundamentalmente en las playas y costas
de la Isla, donde se han construido y se construyen numerosos alojamientos
con fines turísticos, lo que ocasiona impactos ambientales. Estas
instalaciones se convierten en colosos consumidores de energía
debido, entre otras razones,
a inadecuadas soluciones de diseño arquitectónico, entre
las que se pueden citar usos inapropiados de los elementos de protección
solar y deficiente calidad de la envolvente arquitectónica, en
ocasiones por la minimización de los problemas asociados al funcionamiento
físico-ambiental de los edificios por parte de los arquitectos.
Las habitaciones constituyen los espacios donde el turista permanece por
más tiempo
y el elemento que más se repite para conformar el subsistema de
alojamiento y por tanto
sus soluciones de diseño, que influyen en la carga térmica
transmitida al espacio interior
y repercuten de forma directa en el consumo de energía por climatización
artificial de la instalación hotelera. En esta investigación
se estudian y se evalúan, mediante sistemas automatizados aplicados
al diseño, las variables que más influyen en el consumo
energético
de las habitaciones de los hoteles de playa, con vistas a proponer vías
de solución que
con un diseño arquitectónico más apropiado permitan
reducir el consumo de energía por climatización artificial
en los hoteles de playa en Cuba.
Abstract
Tourism development in Cuba is a major priority and is mainly focused
on beaches and coastlines where many tourist facilities were and are being
built, thus causing enviromental impacts. These facilities are turned
into colossal energy consumers, due to several reasons: inadequate solutions
of architectural designs, among which the inadequate use of solar protection
and the poor quality of architectural structures can be listed. Also,
on some occasions, this is due to the fact that problems, associated with
physical and environmental operation of buildings by architects, are not
tackled. Rooms are the sites where tourists stay most of the time and
the most repetitive element to be build in the accommodation subsystem,
so solutions on design are the ones which influence the thermal charge
released to the interior space, causing a direct impact on energy consumption
in terms of hotel artificial air-conditioning. This research work through
computerized design systems, studies and reviews those variables which
are more influential on power consumption in beach hotel rooms, and thus
solutions are proposed using a more proper architectural design, thus
allowing a reduced power consumption in artificial air-conditioning in
Cuban beach hotels.
1. Introducción
Se ha planteado que «el turismo está transformando la economía
del país y representa el sector más dinámico de crecimiento
de las inversiones» [Bérriz, et al., 1995] y el
desarrollo perspectivo de la actividad turística ha sido una prioridad
para el gobierno cubano en la última década.
Hoy día constituye el recurso económico más importante
de la economía cubana al superar
la suma de más de 2 100 millones de USD como fuente de ingresos
[OHT, 2000].
El Ministerio del
Turismo (MINTUR) establece en sus programas de desarrollo, el acelerado
crecimiento del producto «playa» en un 74,6 %, lo que representará
las tres cuartas partes
del producto turístico en los próximos veinte años
[MINTUR, 1998].
Este desarrollo se localiza fundamentalmente en las zonas costeras: playas,
cayos e islotes. La península de Varadero y la cayería de
Jardines del Rey, con 15 552 y 3 300 habitaciones
en explotación, respectivamente, constituyen los polos por excelencia
de mayor desarrollo
en la actualidad, y por consiguiente de llegada de visitantes, aunque
ya otros comienzan a crecer vertiginosamente [MINTUR, 2002 (b)].
Sin embargo, numerosos son los problemas que se aprecian en el diseño
de los hoteles ubicados en las playas. A los problemas medioambientales
se suman la pérdida de identidad local y nacional, como se planteó
en al Primera Convención de Turismo del Nuevo Milenio [MINTUR,
2001]. Y de hecho han recibido atención en estas agendas los aspectos
relacionados con el alto consumo de energía de las instalaciones
turísticas, cuya solución se hace imprescindible debido
a su impacto económico y ecológico, tal como se hizo constar
en la segunda edición de la Convención ya citada [MINTUR,
2002 (a)].
Reiterados son los problemas asociados al alto consumo energético
de las habitaciones
en los hoteles con Destino Sol y Playa (HDSP), como son: inadecuada orientación
de la planta habitacional (PH), ausencia y usos inapropiados de los elementos
de protección solar, inadecuados cierres opacos y transparentes,
uso de tipologías habitacionales no apropiadas, por sólo
citar algunos. Esto no solamente se debe a la importación de proyectos
del exterior
o al poco surtido y la disponibilidad de recursos, sino también
a la omisión o minimización
de los requerimientos asociados al funcionamiento físico-ambiental
de las instalaciones turísticas, como consecuencia, en ocasiones,
del desconocimiento de las alternativas
y respuestas que ofrecen un enfoque bioclimático de la arquitectura.
Este trabajo permitirá evaluar cómo influyen las variables
de diseño en el consumo de energía eléctrica en los
HDSP con vistas a proponer recomendaciones de diseño para el ahorro
energético, valiéndose de medios informáticos aplicados.
2. Antecedentes
En Cuba existen experiencias previas que abordan la influencia y evaluación
de las variables
de diseño, en el consumo energético de las edificaciones.
En la Tesis de Doctorado «Reducción de la ganancia de calor
en las edificaciones climatizadas» se proponen espesores recomendables
de asilamientos térmicos para paredes y cubiertas expuestas, y
se estudian además diferentes tipos de vidrios para ventanas sin
proteger [Díaz, 1986].
La Norma Cubana 220-1 (2001) analiza el papel de la envolvente del edificio,
en el epígrafe titulado «Edificaciones. Requisitos de diseño
para la eficiencia energética» [NC, 2001].
Este estudio establece requisitos muy generales de diseño para
evaluar el comportamiento energético de un edificio, con independencia
del programa arquitectónico; pero existen aspectos relacionados
con la envolvente, la forma del edificio y el espacio interior que son
estudiados en el trabajo con mayor profundidad y especificidad.
Por otra parte, profesores e investigadores del Centro de Estudio de Tecnologías
y Energías Renovables (CETER) de la Facultad de Ingeniería
Mecánica (ISPJAE), en conjunto con especialistas de TECNOMAT CARIBE,
S.A. [TECNOMAT CARIBE, 2002], han acumulado también una experiencia
de trabajo muy valiosa, enfocada hacia la influencia de la ventana
con marco de PVC y vidrio selectivo, en el consumo de energía de
las habitaciones hoteleras.
También se tienen en cuenta las experiencias internacionales, que
en su mayoría están dirigidas al tema de la vivienda y los
edificios públicos, pero que además son aplicables a las
habitaciones hoteleras. Estos estudios hacen énfasis en los materiales
de las ventanas, más que en su diseño, que sí se
detalla en el presente trabajo [Rueda, 2003 (a)].
3. Método
A partir de la definición de las variables de diseño que
intervienen en el ambiente térmico interior (no visual) mediante
la carga térmica transmitida hacia el espacio interior y que condiciona
el consumo de energía por climatización en las habitaciones
hoteleras [Rueda, 2003 (a)],
se evaluó su influencia en el objeto de estudio mediante la simulación
de casos y la utilización de un sistema automatizado. Se compararon
los resultados obtenidos en uno de los casos con mediciones a escala real,
verificándose la utilidad del software. Se elaboraron, con posterioridad,
las recomendaciones de diseño.
4. Resultados
4.1. Selección y uso del software para la simulación
En la actualidad el uso de los programas automatizados para la simulación
del comportamiento térmico de las edificaciones no es una novedad;
sin embargo, en Cuba su aplicación se puede considerar aún
incipiente. Su uso en las instalaciones hoteleras tiene lugar mayormente
en las empresas de proyecto dedicadas al diseño de este tipo de
programa arquitectónico, por parte de especialistas en clima, fundamentalmente
ingenieros mecánicos, y en centros de investigación vinculados
a las universidades (CETER, CUJAE), con el propósito de diseñar
los sistemas de climatización, y en ocasiones para fundamentar
la selección del tipo de ventana que se va a utilizar en las habitaciones.
Sin embargo, no han sido empleados para
la evaluación integral de las soluciones de diseño.
De los múltiples programas desarrollados a escala internacional
para la evaluación de la iluminación, ventilación,
transferencia térmica y comportamiento de ventanas [García,
2003
y Llamas, 2003], se ha escogido para su empleo en el presente trabajo
el DEROB LTH (Respuesta Dinámica a la Energía de los Edificios),
creado en Texas en 1979 y desarrollado
y perfeccionado posteriormente por la Universidad de Lund en 1999. La
selección de este programa responde a que es el único disponible
en Cuba (en su versión más actual y completa) para los fines
de este trabajo, a la existencia de varios especialistas entrenados en
su uso,
y además que ya ha sido aplicado en el país con resultados
satisfactorios por el Ministerio
de la Construcción, el CETER y la propia Facultad de Arquitectura.
El programa consiste en ocho módulos, seis de los cuales se utilizan
para calcular los valores de las temperaturas, la calefacción y
las cargas de climatización. Estas últimas, de acuerdo con
los objetivos del presente trabajo, constituyen la variable fundamental
que se debe evaluar.
En sus cálculos no está incluida la humedad relativa, lo
cual no resulta determinante en casos como éste, en que se trata
de edificaciones climatizadas donde la humedad relativa es regulada por
el sistema de climatización artificial.
4.2. Casos
de estudio
Los modelos geométricos utilizados en los casos de estudio se corresponden
con las diferentes tipologías de plantas habitacionales (Fig. 1)
[Rueda, 2003 (a)]. De aquí resultan nueve tipologías para
evaluar en las diferentes orientaciones que son objeto de estudio. El
resto de los parámetros definidos en cada una de las variables
de diseño se analizaron sólo en la tipología de planta
doble, cuya habitación tipo constituye la de menor cantidad de
cierres expuestos
al soleamiento. Por tanto, el comportamiento relativo del resto de las
variables de diseño estudiadas se evaluaron en la tipología
de planta doble, para ser extrapoladas al resto de las tipologías
volumétricas (cabaña simple, cabaña pareada y planta
simple).
Tabla 1. Propuesta
de variables
que influyen en la carga térmica de los HDSP
| Variables
de diseño |
Parámetros |
| Volumetría |
Geometría |
| Compacidad |
| Porosidad |
| Esbeltez |
| Tersura |
| Espacio |
Geometría |
| Volumen
y proporciones |
| Compartimentación |
| Conexión |
| Cierres |
Cubierta |
Forma
y orientación |
| Dimensiones |
| Materiales |
| Color
exterior |
| Paredes |
Orientación |
| Dimensiones
|
| Materiales |
| Color
exterior |
| Elementos
de protección |
| Ventanas |
Orientación |
| Ubicación
y proporciones |
| Dimensiones
|
| Tipo |
| Materiales |
| Elementos
de protección |

Fig. 1. Geometrías de las tipologías de la PH obtenidas
por el DEROB-LTH.
4.3. Resultados
del proceso de simulación
Entre los resultados de la simulación que ofrece el DEROB LTH se
encuentran las temperaturas de cada una de las superficies interiores
del volumen (espacio); la distribución espacial de la temperatura
operativa y de los porcentajes de personas en condiciones de confort según
el método de Fanger [Alemany, 1986], ambos en gráficos bidimensionales
con escala de colores; la temperatura operativa promedio del local y la
carga de climatización (enfriamiento o calefacción) requerida.
De acuerdo con los objetivos del presente trabajo,
se seleccionaron como datos finales de salida los dos últimos,
que permiten una rápida comparación de la carga térmica
resultante, así como la carga de climatización en cada uno
de los modelos simulados, las cuales tienen una influencia directa en
el consumo de energía.
También se ofrecen aquí los resultados de la comparación
con las mediciones reales desarrolladas en una habitación del hotel
Las Praderas [Herrera, 2001].
4.3.1. Comparación
de los resultados con la realidad
Como se aprecia en el gráfico de la figura 2, los resultados de
la simulación en el modelo construido de acuerdo con las características
de la habitación del hotel Las Praderas, cuya carga de climatización
había sido medida en el modelo real [Herrera, 2001], coinciden
bastante con la realidad en cuanto a la magnitud de la carga (superior
a un 90 % de aproximación).
En este caso sí se consideraron en la simulación las cargas
internas. La diferencia entre ambas curvas consiste en un ligero incremento
de la carga simulada con respecto a la curva
de las mediciones reales, lo cual puede deberse a la influencia del marco
de la ventana que
en la simulación no se tiene en cuenta por especificaciones del
programa automatizado.
El valor de la carga diaria acumulada en el modelo real medido el 4 de
agosto de 2001 es
de 17,2 kWh, mientras que la carga diaria acumulada en el modelo simulado
de acuerdo
con los datos climáticos de esa misma fecha es de 18,3 kWh, para
una diferencia aproximada
de 1 kWh [Rueda, 2003 (b)].

Fig. 2. Comparación de los resultados teóricos (DEROB-LTH)
con respecto a los experimentales (hotel Las Praderas).
4.3.2. Influencia
de la tipología
De las tipologías estudiadas, la mayor carga de climatización
(17,5 kWh acumulado diario) correspondió a la Cabaña Simple,
con una compacidad de 0,73 y una exposición de las superficies
exteriores de 1,0. Le sigue en orden descendente la Cabaña Pareada,
con una carga de climatización de 14,4 kWh, compacidad de 0,75
y exposición de los cierres de
0,77 [Rueda, 2003 (b)].
El comportamiento de las tipologías de Planta Simple y Doble es
muy similar en cuanto
a la carga de climatización, aunque la Planta Doble es ligeramente
menor.
Con el objetivo de poder representar en un mismo grafico la variación
de la carga de climatización con respecto a los indicadores de
la volumetría en las tipologías no desplazadas, fue necesario
multiplicar los valores de los indicadores en órdenes de diez mil
veces, ya que estos se hallan referidos a una escala de 1 y la carga en
miles de Wh. Las tipologías se representan en las abscisas; los
indicadores, en las ordenadas hacia arriba, y la carga en
la ordenada hacia abajo.
Por tales razones, existe una relación directa entre la ganancia
térmica y el índice de exposición de los cierres
al sol, pero no entre la primera y el índice de compacidad. Por
tanto, este último índice no resulta útil para comparar
tipologías que constituyen formas de agrupación de habitaciones
o espacios modulares «embebidos» en el volumen, en relación
con su ganancia térmica.

Fig. 3. Comparación de la magnitud de la variación de
la carga con
respecto a los indicadores de la volumetría.
4.3.3. Influencia
de la orientación
Las cargas de climatización acumuladas diariamente en las tipologías
fundamentales se comportan de manera similar en cuanto a la orientación,
por lo que resulta siempre la Cabaña Simple la más perjudicada
por el soleamiento, seguida de la Cabaña Pareada, la Planta Simple
y la Doble en ese orden. Sin embargo, la Planta Simple es más vulnerable
en las orientaciones en el entorno Oeste, ya que su carga es superior
incluso a la Cabaña Pareada.
Tabla 2. Tipologías
y orientaciones principales (carga de climatización)
| Tipologías |
Orientaciones
más favorables |
Orientaciones
intermedias |
Orientaciones
menos favorables |
| Cabaña
Simple |
N |
NO |
NE |
O |
S |
E |
SO |
SE |
| Cabaña
Pareada |
N |
NO |
O |
NE |
S |
SO |
E |
SE |
| Planta
Simple |
N |
NO |
NE |
S |
O |
SO |
E |
SE |
| Planta
Doble |
N/S |
NE
- SO |
NO
- SE |
E
- O |

Fig. 4. Comportamiento del acumulado diario de la carga
de climatización en las tipologías en relación con
la orientación.
Para todas las tipologías
estudiadas (excepto la Planta Doble, que tiene habitaciones en dos orientaciones
opuestas a la vez), la peor orientación es siempre la SE, seguida
de la E y la SO en la Cabaña Pareada y la Planta Simple, y la SO
y E en la Cabaña Aislada. La mejor orientación es la N,
seguida de la NO, a diferencia de lo que tradicionalmente se piensa respecto
al NE. Las orientaciones NE, O y S tienen un comportamiento intermedio,
cuyo orden de preferencia varía en cada una de las tres tipologías
analizadas. Por último, la tipología de Planta Doble, cuyas
habitaciones se ubican en orientaciones opuestas, la mejor orientación
es N-S, y la peor es la E-O, con una carga de climatización que
es casi el doble de la primera.
A pesar de que la diferencia no es considerable, la orientación
NE-SO es preferible a la NO-SE.
4.3.4. Influencia
de las dimensiones, proporciones y ubicación de las ventanas
De las ventanas estudiadas, los mayores acumulados diarios de carga de
climatización para cada orientación corresponden a la ventana
máxima, como es de suponer, con una relación Av/Ap de 0,78.
Le sigue la ventana de antepecho (Av/Ap = 0,44), y en ese orden la ventana
vertical en el centro (Av/Ap= 0,38), la ventana vertical en el extremo
(Av/Ap = 0,38) y por último la ventana mínima (Av/Ap = 0,22)
[15]. Con esto se comprueba que el área de la ventana es decisiva
en la carga de climatización y tiene una relación directa
con ésta. Sin embargo, la ventana no influye de la misma manera
en las diferentes orientaciones.
En la orientación Norte (por tratarse del mes de marzo, donde no
hay influencia de la radiación solar directa en esta orientación),
la dimensión de la ventana es prácticamente indiferente,
mientras que su influencia en la carga térmica se maximiza en la
orientación Este, seguida
de la Sur, y es menor en la Oeste (de las cuatro orientaciones estudiadas).
Esto corrobora los resultados obtenidos anteriormente con respecto a la
influencia de la orientación en la carga térmica, que se
hacía mayor en el entorno Este y menor en el Oeste, posiblemente
por la mayor nubosidad en horas de la tarde.
Como se puede observar, en el caso de la ventana vertical ubicada en el
centro y en el extremo, a pesar de contar ambas con igual dimensión,
la carga se incrementa ligeramente en la primera. Esto demuestra que además
de la dimensión, la ubicación de la ventana influye de forma
directa en la carga de climatización. La ventana ubicada en el
centro del cierre exterior expuesto permite una mayor penetración
de los rayos solares en el interior de la habitación, cualquiera
que sea el ángulo de incidencia de éstos. La habitación
con ventana de proporciones verticales ubicada en el extremo llega a presentar
una menor carga térmica incluso que la habitación con ventana
de dimensiones mínimas orientada al Sur y al Oeste.
Algo parecido ocurre con la ventana de antepecho, que teniendo una dimensión
similar (ligeramente superior) a las verticales (tanto en el centro como
en el extremo), y Av/Ap de 0,44, aporta una carga superior en algo más
de 1,0 kWh. Su proporción horizontal favorece la penetración
de los rayos solares, cualquiera que sea su ángulo de incidencia.
Esto demuestra que, además de las dimensiones, las proporciones
y ubicación de las ventanas constituyen un factor importante en
la carga de climatización.

Fig. 5. Variación de la carga de climatización con respecto
a los indicadores de Av/Ap de las ventanas estudiadas.
4.3.5. Influencia
de los elementos de protección solar en función de la orientación
En general existe una relación directa entre los valores de la
tersura y los acumulados diarios de carga de climatización de los
elementos de protección solar estudiados, es decir, que a mayor
tersura, mayor carga. No obstante, los menores valores de carga se producen
en los elementos donde predomina la proyección horizontal. Los
elementos discontinuos presentan mayor tersura y permiten la penetración
lateral de los rayos solares.
Sólo se estudiaron en las ocho orientaciones principales los elementos
fijos (aleros, balcones
y terrazas), los cuales se comportan de la misma manera relativa en cada
una de las orientaciones. Los mejores resultados se obtienen con las terrazas
(de mayor proyección horizontal y menor tersura), seguidos por
los balcones; y por último, los aleros, donde la carga es mayor
en cualquier orientación, ya que su proyección horizontal
es menor y su tersura mayor.
Se comprueba nuevamente que la peor orientación es la Este, aun
con elementos de protección solar. Sin embargo, la presencia de
estos elementos es más eficiente en la orientación Sur,
ya que siendo la carga normalmente mayor en ésta que en la Oeste
[Rueda, 2003 (b)], cuando existe protección solar, la fachada Sur
presenta un mejor comportamiento que la Oeste (menor carga de climatización
acumulada diaria). No obstante, la diferencia de carga entre ambas fachadas
(Sur y Oeste) no es considerable.

Fig. 6. Variación de la carga de climatización de los
elementos
de protección solar con respecto a los indicadores de la tersura.
4.3.6. Influencia
de los elementos constructivos de pared
Existe una correspondencia directa entre los valores de U y la carga acumulada
diaria en los elementos de las paredes simuladas. El comportamiento de
los materiales de construcción generalmente empleados en Cuba (hormigón
armado, bloque hueco de mortero y ladrillo con valores de U entre 2,4
y 3,63) resulta muy similar desde el punto de vista de su influencia en
la carga de climatización de las habitaciones, y con ellos se obtienen
los mayores valores (entre 17,6 y 18,3 kWh). Los menores valores de la
carga de climatización acumulada diaria (13,0 kWh) se logran, sin
embargo, con elementos tipo sándwich (U = 0,34), que incluyen capas
de materiales aislantes.
Usando madera no se obtienen reducciones significativas. La solución
simulada con panel
de cierre de madera dura de 5 cm de espesor (U = 3,2) presenta una carga
acumulada de
17,4 kWh).

Fig. 7. Variación de la magnitud de la carga de climatización
con respecto a U en los elementos constructivos de pared.
4.3.7. Influencia
de los elementos constructivos de cubierta
Al igual que sucede con los elementos constructivos de la pared, en la
cubierta también existe una correspondencia directa entre la transmitancia
térmica o el factor global de transferencia (U) y la carga de climatización
acumulada durante el día. Los casos con elementos de uso tradicional
en el país, como la vigueta y bovedilla (U = 1,36) y la losa spiroll
(U = 2,24), ambas con enrajonado y soladura, presentan los mayores valores
de carga (superior en la losa spiroll por su menor espesor). Los menores
valores se obtienen con los paneles de poliuretano recubierto con aluminio
(U = 0,52) o con PVC (U = 0,45) por la presencia del material aislante.

Fig. 8. Variación de la carga de climatización con respecto
a U en los elementos constructivos de cubierta.
4.3.8. Influencia
de los materiales de la ventana (vidrio)
La variación de la carga de climatización obtenida en los
ejemplos simulados con ventanas
de uno o dos paños de vidrio de 6 mm no es significativa (0,8 kWh),
a pesar de que la diferencia entre la U de ambas ventanas sí es
considerable (5,9 y 3,2, respectivamente), Sin embargo,
la utilización de un recubrimiento de baja emisividad en la doble
capa de vidrio (U = 2,2) disminuye la carga en más de 3,5 kWh,
mientras que con gas argón en una cámara de 12 mm y doble
vidrio (U = 1,4) la carga decrece en algo más de 5,8 kWh.

Fig. 9. Variación de la magnitud de la carga de climatización
con respecto a U en las ventanas según su material.
4.3.9. Influencia
del color de las superficies exteriores
Se comprueba que la carga de climatización diaria acumulada se
reduce a la mitad al aumentar la reflectividad de las superficies exteriores
de 0,35 a 0,8 en cubiertas, mientras que en las paredes solamente decrece
0,6 kWh. Este resultado se debe fundamentalmente al área de la
superficie expuesta (mayor en cubiertas que en paredes) y la posición
que ocupa el plano en
el espacio con respecto al ángulo de asoleamiento.

Fig. 10. Variación de la magnitud de la carga de climatización
con respecto a la reflectividad en los elementos opacos (paredes y cubiertas).
4.4. Influencia
relativa de las variables de diseño en la carga de climatización
de las habitaciones
Resulta necesario analizar comparativamente (en conjunto) el peso relativo
de cada una de las variables de diseño, con vistas a proponer las
recomendaciones de diseño.
Para esto se ha confeccionado un gráfico-resumen donde se muestra
el rango en el que pueden variar los valores de la carga de climatización
de acuerdo con las decisiones de diseño que se tomen en cada una
de las variables estudiadas. Algunas de estas variables no aparecen porque
su contribución al ahorro energético es despreciable (color
exterior en paredes), o porque su efecto puede ser considerado en otra
variable (desplazamientos verticales hacia delante, cuyo efecto es similar
al de los elementos de protección solar), o porque se trata de
una condición inevitable (cubierta expuesta).

Fig. 11. Gráfico-resumen de la influencia relativa
de las variables
de diseño en la carga de climatización.
De las variables de
diseño relacionadas en el grafico, la mayor parte de ellas dependen
de decisiones de diseño, es decir, resultan de la acción
creadora del proyectista o arquitecto (tipologías, desplazamientos,
orientación, dimensiones, proporción y ubicación
de las ventanas, forma de la cubierta y color exterior de ésta),
como síntesis de numerosos requerimientos, en ocasiones variables
contradictorias entre sí. Otras, sin embargo, son el resultado
de decisiones económicas, generalmente tomadas por la entidad inversionista
a partir de la propuesta de proyecto (materiales y elementos de construcción
que se van a utilizar en paredes, cubiertas
y ventanas, así como el empleo y tipo de elementos de protección
solar).
Los valores de carga de climatización que se han obtenido corresponden
a una habitación en
un día. Si se considera la carga total de climatización
del subsistema de alojamiento de un hotel a lo largo de un año,
el impacto económico y ambiental de las decisiones de diseño
resulta considerable.
4.5 Recomendaciones
de diseño
4.5.1. Tipologías
• La selección de la tipología que se debe emplear
es el resultado de la conciliación de múltiples requerimientos.
No obstante, siempre que sea posible debe tenerse en cuenta que las soluciones
con menor índice de cierres expuestos resultan más económicas
(consumo unitario de materiales y suelo, y costos de mantenimiento) y
generan menor consumo de energía por climatización.
• La altura de las edificaciones también depende de numerosos
factores del contexto y de la inversión. No obstante, elevar el
CUS dentro de los límites admisibles reduce la cantidad de habitaciones
con cubiertas expuestas a la radiación solar y, por tanto, el consumo
energético por climatización, además de disminuir
los costos del terreno y la infraestructura.
• La forma y orientación de las cubiertas dependen de numerosos
factores de diseño. El uso
de cubiertas inclinadas resulta favorable desde el punto de vista de la
evacuación pluvial, pero aunque tradicionalmente se ha dicho que
las cubiertas inclinadas reciben menor radiación solar promedio
anual, en el caso de habitaciones climatizadas contribuyen a incrementar
la carga
de climatización al aumentar el volumen del espacio que se vaya
a climatizar.
• En caso de usarse cubiertas inclinadas es preferible que cada
habitación tenga su cubierta inclinada en un solo plano con una
única orientación. Las cubiertas a dos aguas en un mismo
espacio son peores desde el punto de vista térmico y también
para la evacuación pluvial, en dependencia de la relación
de las pendientes con el volumen.
• Las cubiertas inclinadas orientadas hacia el Norte resultan más
favorables, y las mayores cargas de climatización se producen con
las cubiertas orientadas hacia el Sur.
• Dentro de la tipología seleccionada, el empleo de desplazamientos
entre las habitaciones (tanto horizontales como verticales hacia delante)
favorece el autosombreado de la propia edificación y con ello contribuye
a reducir el consumo de energía por climatización.
4.5.2. Orientación
La orientación de las habitaciones está en dependencia de
numerosos requerimientos, pero, siempre que sea posible, por su alta contribución
al consumo energético por climatización sin costo adicional,
deberá tenerse en cuenta lo siguiente:
• Las mayores reducciones de la carga de climatización se
obtienen en las orientaciones Norte y noroeste.
• Deben evitarse por todos los medios las orientaciones sureste,
seguidas de la Este y Suroeste.
• Para las soluciones tipológicas con habitaciones ubicadas
en orientaciones opuestas resulta preferible la orientación N/S
y debe evitarse la orientación E/O.
• Cualquier orientación, aunque no sea de las más
recomendables, es factible siempre que
se complemente con los elementos de protección solar apropiados.
• Las soluciones tipológicas con habitaciones en más
de dos orientaciones simultáneas deberán recurrir necesariamente
al empleo de elementos de protección solar.
• Dentro de las formas complejas, las lineales por presentar orientaciones
similares (en el mismo rango) sólo necesitarán usar elementos
de protección solar, cuando la orientación lo requiera.
• En las formas estrelladas y reticulares, al presentar diversas
y múltiples orientaciones de las habitaciones, el uso de los elementos
de protección solar será un requerimiento de diseño
imprescindible.
4.5.3. Elementos
de protección solar
• Hacia las orientaciones más desfavorables desde el punto
de vista de la radiación solar incidente y de la carga de climatización
(SE, E, SO), debe garantizarse la protección solar con elementos
fijos, para no correr el riesgo de que en algún momento se prescinda
de ellos. Esto quiere decir que en dichas orientaciones deben emplearse
preferiblemente balcones y terrazas, que son los que proporcionan una
menor tersura con mayor proyección horizontal.
• El uso de los elementos de protección solar, sean fijos
o adosados, constituye una decisión de diseño que también
responde a múltiples requerimientos, este sea el más importante.
No obstante, conviene tener en cuenta que los elementos continuos presentan
un menor índice de tersura y son más efectivos que los discontinuos
en cuanto a la reducción de la carga de climatización.
• Hacia las orientaciones S, O y NE deben emplearse elementos de
protección solar de cualquier tipo, ya sean fijos o adosados, que
reduzcan el grado de tersura de la piel del edificio.
• En las orientaciones N y NO podría prescindirse de los
elementos de protección solar, aunque siempre resultan recomendables
por razones de protección contra el deslumbramiento, la radiación
difusa y las lluvias.
4.5.4. Ventanas
Aunque las decisiones en relación con la ubicación de las
ventanas, así como sus dimensiones y proporciones, dependen de
numerosos factores de diseño atendiendo a los requerimientos interiores
y exteriores, resulta conveniente tener en cuenta:
• Debe evitarse el empleo de ventanas de vidrio que ocupen casi
todo el cierre exterior, pues aunque garantizan buenas visuales, generan
un alto consumo de energía por climatización.
Esto pudiera atenuarse con la protección solar, pero resulta muy
difícil lograr una buena protección de estas grandes ventanas,
sobre todo en las orientaciones menos favorables.
• Es recomendable el empleo de ventanas verticales, que garantizan
buenas visuales desde la cama, sin generar tan alto consumo de energía.
• Es preferible el empleo de ventanas de proporciones verticales
ubicadas en un extremo de la pared, en lugar de en el centro de ésta.
Esta solución no sólo contribuye a ahorrar energía
de climatización, sino también a atenuar el deslumbramiento,
a la vez que propicia visuales cambiantes al exterior.
• No emplear ventanas de vidrio doble de 6 mm, pues el incremento
del costo no justifica los reducidos ahorros de energía que se
producen.
• Se recomiendan las ventanas de doble vidrio con antecámara
de gas argón, ya que la reducción de carga de climatización
que se obtiene con relación a sus costos iniciales justifica su
aplicación y logra amortizarse la inversión en sólo
cuatro meses [Rueda, 2003 (b)].
• El empleo de elementos de protección solar en ventanas
expuestas a la radiación solar se justifica plenamente con las
reducciones del consumo energético que se producen. En este sentido,
una cortina enrollable como protección de una ventana de vidrio
simple orientada al Sur se amortiza en cuatro años [Ruedas, 2003
(b)].
4.5.5. Paredes
• Resulta recomendable emplear capas de material aislante en los
elementos constructivos de las paredes exteriores expuestas, fundamentalmente
aquellas ubicadas hacia las orientaciones más desfavorables (SE,
E, SO), y definitivamente en las que por determinadas causas no puedan
tener protección solar.
• El empleo de paneles con capas aislantes, como los de PVC con
lana mineral, produce reducciones del consumo energético por climatización
que permiten la amortización de la inversión en un plazo
de 2,3 años en relación con una pared de bloques huecos
de mortero [Rueda, 2003 (b)].
• El color de las paredes exteriores no influye significativamente
en la carga de climatización de las habitaciones.
4.5.6. Cubiertas
• El uso de elementos de cubiertas con capas de material aislante,
como el poliuretano, produce ligeras reducciones del consumo de energía
por climatización que no justifican la inversión, mientras
que con soluciones tradicionales probadas, como la vigueta y bovedilla
con terminación de enrajonado y soladura pueden obtenerse resultados
aceptables.
• El empleo de pigmentos de alto índice de reflexión
en las superficies de terminación exterior de las cubiertas contribuye
a reducir considerablemente el consumo de energía por climatización,
sin costo adicional. Esta alta reflectividad en cubiertas no acarrea otras
afectaciones, como deslumbramiento, pues las cubiertas se encuentran generalmente
fuera del campo visual.
5. Conclusiones
1. A pesar de sus limitaciones, el DEROB-LTH resulta una herramienta útil
para la evaluación comparativa de la influencia de las variables
de diseño en la carga de climatización de los espacios.
La comparación de los resultados de la simulación con los
de mediciones reales demuestra su validez.
2. En el trabajo se propone una clasificación de las variables
de diseño que influyen en la carga térmica y en el consumo
de energía en las habitaciones de HDSP en Cuba, así como
de los parámetros que se deben tener en cuenta para su evaluación.
Las variables objeto de estudio se clasifican, de manera general, en volumetría,
espacio interior y cierres (cubierta, paredes
y ventanas).
3. Se verifica que las variables de diseño estudiadas se dividen
en dos grandes grupos: las
que dependen mayormente de factores de diseño, cuya decisión
está en manos del proyectista y que en ocasiones no implican un
costo adicional, y las que dependen de factores económicos, que
generalmente responden a decisiones de la entidad inversionista.
Se demuestra que el mayor peso, tanto por la cantidad de variables como
por su influencia, recae en las decisiones de diseño.
4. Las variables de diseño estudiadas pueden clasificarse en tres
grandes grupos: las que pueden permitir reducciones superiores a 13 kWh
diarios por habitación (orientación y uso
de elementos de protección solar); las que producen ahorros entre
5 y 13 kWh diarios por habitación (tipología, dimensiones
y materiales de las ventanas, materiales de las paredes exteriores y color
de la superficie exterior de las cubiertas); y las que pueden ocasionar
reducciones del consumo energético inferiores a 5 kWh diario por
habitación (desplazamientos de los volúmenes de las habitaciones,
proporciones y ubicación de las ventanas, forma, orientación
y materiales de la cubierta).
5. Se cuantifica la influencia relativa de cada una de las variables de
diseño estudiadas en el consumo energético por climatización
en las habitaciones de HDSP. Con cada una las variables de diseño
analizadas en el presente trabajo (sin integrar sus resultados) se pueden
obtener reducciones anuales del consumo de energía para un hotel
de 300 habitaciones, diseñado según las prácticas
habituales, que representan entre 3 500,00 y 165 000,00 USD.
6. Bibliografía
ALEMANY, A., et al.
Climatología, iluminación y acústica. La
Habana: Ed. Departamento
de Ediciones ISPJAE, 1986.
Convención de Turismo del Nuevo Milenio, 1ra. edición, La
Habana, 2001.
Convención de Turismo, 2da. edición, Varadero, 2002.
DÍAZ, HERNÁNDEZ, JOSÉ ANTONIO. Reducción
de la ganancia de calor en las edificaciones climatizadas. Tesis
presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias
Técnicas.
La Habana: Facultad de Ingeniería Mecánica, ISPJAE, 1986.
GARCÍA PÁEZ, NORLIN. Evaluación automatizada
de las variables de diseño en las habitaciones de los hoteles con
Destino Sol y Playa. Tesis de Grado. La Habana: Facultad
de Arquitectura, CUJAE, 2003.
HERRERA, O., et al. «Análisis
de la ganancia de calor a través de las ventanas diodo-solar para
la climatización», en Memorias del CIER 2001. La
Habana: CUJAE, 2001.
LLAMAS, ALFONSO. «La carpintería de PVC». Conferencia
ofrecida a profesores de la Facultad de Arquitectura de la CUJAE. La Habana,
2003.
MINTUR. El turismo en Cuba y sus perspectivas de desarrollo. La Habana:
Departamento
de Investigaciones del MINTUR, 1998.
_______. Informe. Plenario Asamblea Nacional del Poder Popular. La Habana,
diciembre
de 2002 (b).
NORMA CUBANA NC-220-1. Parte II. Edificaciones. Requisitos de diseño
para la eficiencia energética, 2001.
OMT. Tendencia de los mercados turísticos. Madrid, 2000.
RUEDA GUZMÁN, LUIS A. Design Influences on thermal gain and
energy expenditure in hotel´s guestrooms in Cuba, Passive Low
Energy Architecture Congress (PLEA). Santiago de Chile, 2003 (a).
______. Influencia del diseño en la carga térmica y
el consumo de energía en habitaciones
de hoteles con Destino Sol y Playa en Cuba. Tesis presentada en opción
al grado científico
de Doctor en Ciencias Técnicas. La Habana: Facultad de Arquitectura,
CUJAE, 2003 (b).
RUIZ, LOURDES. La evaluación del impacto ambiental de las construcciones
turísticas
de la cayería norte y otras zonas costeras de Cuba. Tesis de Doctorado.
Tutor: Dr. Arq. Rubén Bancroft. La Habana: Facultad de Arquitectura,
ISPJAE, julio de 1999.
TECNOMAT CARIBE, S.A. Somos la carpintería del futuro. CD-R, Sound
Sack,
S.L 971616767, 2002.
|