Fortalecimiento del sistema de protección contra incendios forestales en el macizo montañoso Guamuhaya

M.Sc. P. R. Zamora González*, Lic. O. Pérez Rodríguez*, Ing. Héctor Martínez Jiménez*, M.Sc. Ismabel M. Domínguez Hurtado*, M. Sc. Yoexni Pérez Veitía* Ing. Armando Solano Cabrera**

* Cuerpo de Guardabosques, Delegación Provincial del Ministerio del Interior,
Santa Clara, Villa Clara, Cuba.
** Estación Experimental Forestal Placetas, Villa Clara, Cuba.
e-mail: solano@forestales.co.cu

Introducción

Los incendios forestales son uno de los principales agentes destructores de los bosques y el medio ambiente, provocando pérdida de la biodiversidad, acelerando la deforestación, la erosión y la contaminación, entre otros daños. Esos efectos negativos se hacen más irreversibles cuando se presentan en ecosistemas tan frágiles como los montañosos.
Según datos de la FAO, al año se queman más de doce millones de hectáreas de bosques, lo que representa 0,3% de la superficie boscosa mundial. En Cuba es de 0,2%. Es por ellos que este asunto continúa siendo motivo de preocupación para muchos organismos e instituciones, y es tenido en cuenta en diversos eventos nacionales e internacionales.

El comportamiento histórico de los incendios forestales en la región central de Cuba, indica que, en los últimos años, en el Macizo Montañoso Guamuhaya se ha experimentado una mayor incidencia y afectaciones por causa de estos siniestros, además de haberse producido cierta cantidad de quemas sin permiso, e incendios en áreas no clasificadas como bosques.

Este Macizo, clasificado como una de las Regiones Especiales de Desarrollo Sostenible del país, presenta un ecosistema muy frágil con importantes valores naturales y potencialidades económicas, por lo que constituye una de las principales prioridades del Cuerpo de Guardabosques (CGB) durante las Campañas de Protección Contra los Incendios Forestales (PCIF).

Desde el 2003, el Cuerpo de Guardabosques cuenta con una guía metodológica para la organización y preparación de esas campañas, la que continúa siendo de gran utilidad; sin embargo, se ha podido demostrar que para enfrentar los incendios forestales en el Macizo Guamuhaya se hace necesario desarrollar un grupo de acciones más específicas que permitan elevar la eficiencia del Sistema de Protección Contra Incendios Forestales.

De aquí que este trabajo tenga como objetivo principal perfeccionar el Sistema de Protección Contra Incendios Forestales en el Macizo Montañoso Guamuhaya, a partir de la aplicación de un grupo de acciones precisas de carácter organizativo-preparatorias.


Materiales y métodos
Ubicación de la investigación


El grupo orográfico Guamuhaya está situado al sur de la porción central de Cuba. Limita al Norte con las alturas de Santa Clara, al Este con el valle del río Zaza, al Oeste con el valle del río Arimao y al Sur con el Mar Caribe. Tiene una superficie de 1 586 km2 (11% del área montañosa de Cuba, aproximadamente), ocupando parte de las provincias de Sancti-Spíritus, Villa Clara y Cienfuegos.

Presenta temperaturas, en sus los valores medios anuales, entre 20 y 26 ºC, y más; la humedad relativa media es alta, con promedios superiores a 85%, con máximos diarios generalmente superiores a 92%, que ocurren a la salida del sol, mientras que los mínimos descienden, al mediodía, hasta 60-70%. En la zona predominan los vientos del Este, con velocidades entre 6 y 10 km/h; no obstante, debe señalarse la fuerte dependencia que existe entre la dirección de los vientos y la orografía del lugar, siendo muy notable localmente. El elemento que más varía en el clima de la montaña son las precipitaciones, donde la media anual sobrepasa los 1 000 mm [Saura y Osés, 2003].

Posee un relieve muy accidentado con alturas entre 700 y 900 msnm; la complejidad del relieve y los altos valores de las características morfométricas de esta región, restringen la vocación del territorio fundamentalmente al uso forestal y a la economía cafetalera, y en menor escala a la actividad ganadera, y también a prácticas responsables del turismo de naturaleza.


Aspectos para el análisis de la problemática

Para el desarrollo de este trabajo se tuvieron en cuenta tres aspectos principales:
Primeramente, los valores desde el punto de vista económico, ecológico, social, cultural y paisajístico que posee el Macizo, los cuales se están afectando por los incendios forestales, así como por el mal manejo del fuego.

En segundo lugar, el comportamiento histórico de los incendios forestales en el Macizo durante los último cuatro años.

Y se realizó un análisis de los aspectos positivos y(o) negativos que han estado incidiendo en el funcionamiento del Sistema de Protección Contra Incendios Forestales del Macizo, de manera que permitiese definir las principales fortalezas y debilidades para mejorar su eficiencia, y a su vez, facilitar la determinación de las acciones que permitan lograr una mayor preparación y organización para llevar adelante las Campañas de Protección Contra Incendios Forestales.


Obtención de los datos

Para la realización del estudio del comportamiento de los incendios forestales se tomaron datos procedentes de las estadísticas del Cuerpo de Guardabosques de la Región Central, contentivas de la cantidad de incendios, las afectaciones (cantidad de hectáreas) y las causas que los provocaron, así como la fecha en que ocurrieron, para identificar el período de alto riesgo y los meses de máximo peligro.

Esta información es tomada a partir del 2002 hasta el 2005, ya que en esa etapa es cuando comienza a reportarse la situación más crítica con los incendios forestales en el Macizo Guamuhaya.


Análisis y discusión de los resultados

Como resultado del análisis realizado al comportamiento histórico de los incendios forestales en esta Región Especial de Desarrollo Sostenible, se determinó que en el período del 2002 al 2005 se reportaron 72 incendios forestales que representan 20% del total de la región, que afectaron 2 300,9 hectáreas de bosques, las cuales ocupan 24% del total de las afectaciones de la región, considerándose altos estos porcentajes, teniendo en cuenta que el Macizo sólo ocupa 8% de la extensión de la región.

En resumen, como promedio por año han ocurrido 18 incendios, con 575,2 hectáreas afectadas. Debe señalarse que no se tuvo en cuenta cierta cantidad de incendios que fueron combatidos y extinguidos en las áreas colindantes al bosque. Se aprecia que en los últimos cuatro años ha persistido la tendencia al aumento, tanto en el número de incendios como en las afectaciones (Anexos 1 y 2).

El análisis de las causas que provocaron estos incendios forestales durante el período 2002-2005, arrojó que estuvieron dados 58% por negligencias, 11% intencionales y 31% sin determinar (Anexo 3).

Teniendo en cuenta lo anterior, y que en el Macizo nunca se han reportado incendios por causas naturales, podemos afirmar que el principal causante de los incendios forestales en esta región es el hombre, ya sea por mal manejo o por el uso descontrolado del fuego sin autorización.

Otro resultado del estudio de los incendios forestales ha permitido identificar como período de alta peligrosidad en el Macizo, el comprendido entre febrero-mayo, enmarcándose 97,3% de los incendios forestales en dicho período. Por otra parte, ha quedado establecido que los meses de máximo peligro son marzo y abril, los que registran en esta etapa 80% del total de esos siniestros.

El análisis realizado a los aspectos positivos y(o) negativos que han estado incidiendo en el funcionamiento del Sistema de Protección Contra Incendios Forestales del Macizo, identificados por el CGB en los informes de las campañas de protección contra incendios forestales en 2003-2004 y 2004-2005, permitió definir como principales fortalezas y debilidades las siguientes:


Fortalezas


Sistema estatal integrado y con experiencia en el enfrentamiento de otros tipos de catástrofes para los cuales puede ser utilizado.
Alto nivel de prioridad otorgado por la máxima dirección del país a estas regiones montañosas.
Existencia de una Junta Coordinadora de Atención al Plan Turquino, como elemento aglutinador de todos los factores que forman parte del Sistema de Protección Contra Incendios Forestales en el Macizo.
Comprensión por los organismos de la Administración del Estado acerca de la necesidad de priorizar y atender adecuadamente esta tarea.
Existencia de unidades organizativas del Cuerpo de Guardabosques que se encargan de la vigilancia y protección de los recursos naturales.
Voluntad predominante en la población sobre la necesidad de combatir los incendios.
Política y estrategia encaminada hacia una educación ambiental, con el uso de todos los medios disponibles, para transmitir información dirigida a crear una cultura de protección del medio ambiente.
Apoyo de los tenentes, con brigadas especializadas y voluntarias, para el control de esos incendios.
Existencia de una Legislación que regula toda la actividad de «protección contra incendios forestales, o manejo del fuego», como actualmente se le denomina.
Posibilidad del empleo de helicópteros para el combate de los incendios forestales, en coordinación con el MINFAR.
Existencia de la Directiva No. 01/2005 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional para la Planificación, Organización y Preparación del país para situaciones de desastres.


Debilidades

Limitaciones con los recursos materiales y financieros destinados a la protección, tanto para el CGB, como para los tenentes de áreas boscosas y colindantes.
Condiciones climáticas adversas que favorecen el surgimiento de los incendios forestales y un mayor uso del fuego por los habitantes del bosque.
Alta acumulación de material combustible en las áreas boscosas.
Elevada actividad humana en las áreas boscosas y sus colindancias.
Ineficiente vigilancia y protección por parte de los tenentes y/o administradores de las áreas boscosas.
Débil exigencia y control del Cuerpo de Guardabosques sobre el cumplimiento de las medidas preventivas contra incendios forestales.
Escasa red de detección de incendios, fundamentalmente puestos y puntos de observación.
Problemas en el funcionamiento de los sistemas de aviso.
Escasas comunicaciones, fundamentalmente mediante medios portátiles.
Poca experiencia y preparación en la prevención y combate de los incendios forestales.
Bajos conocimientos y, en determinados lugares, rechazo de las nuevas regulaciones y procedimientos administrativos para hacer un adecuado uso del fuego en las áreas de bosques y sus colindancias.

A partir del análisis de los resultados expuestos anteriormente, se propone un grupo de acciones para fortalecer el Sistema de Protección Contra Incendios Forestales en el Macizo Montañoso Guamuhaya, las que se dividen en dos períodos: el primero preparatorio, desde el 1ro. de octubre hasta el 31 de enero, que consiste en la realización de un conjunto de medidas de preparación y coordinación para garantizar la entrada organizada al período crítico; y el segundo, crítico en cuanto a la ocurrencia de incendios forestales, desde el 1ro. de febrero hasta el 31 de mayo.


Período preparatorio (octubre-enero)


Elaborar los programas de educación y divulgación, coordinando las acciones con el MINED, el CITMA, los Consejos Populares y el Oficial de Prensa del MININT.
Precisar con la Defensa Civil en cada municipio las acciones de cooperación para la prevención y combate de los incendios forestales.
Comprobar la elaboración y ejecución de los Planes de Protección Contra Incendios Forestales de los tenentes y(o) administradores de las áreas boscosas, así como el Plan de Acciones de los colindantes a dichas áreas.
Precisar con los tenentes y(o) administradores de las áreas boscosas, la organización y capacitación de las brigadas especializadas y voluntarias.
De conjunto con el MINFAR, el Cuerpo de Bomberos y la Defensa Civil, realizar el estudio e identificación de las presas que puedan ser empleadas por los helicópteros para el combate de los incendios forestales.
Coordinar, elaborar y firmar las actas de cooperación para la utilización de las pistas auxiliares a emplear por la aviación.
Establecer con el Jefe del Órgano de Comunicaciones, Informática y Cifras, las coordinaciones necesarias para garantizar las comunicaciones.
Realizar entrenamientos en determinación de causas que provocan los incendios forestales, y establecer coordinaciones con los órganos competentes para el esclarecimiento y detección de los infractores.
Realizar actos o reuniones de inicio de campaña a nivel municipal y local, dándose a conocer las decisiones del Jefe de Circuito del Cuerpo de Guardabosques para enfrentar el período crítico de ocurrencia de incendios forestales, así como las medidas tomadas por los tenentes y(o) administradores de las áreas boscosas, el Gobierno y la Defensa Civil.
En coordinación con la Junta Coordinadora de atención al Plan Turquino, realizar talleres para la evaluación de la etapa preparatoria de la Campaña de Protección Contra Incendios Forestales.
Desarrollar ejercicios preparatorios en coordinación con los Puntos de Dirección de la Defensa Civil en los municipios, comprobando el funcionamiento del Modelo General para la Organización de los Puestos de Mandos en caso de incendios forestales (Anexo 4).


Período crítico (febrero-mayo)

Reforzar el sistema de detección de incendios forestales, activando los puestos y puntos de observación, y ampliar gradualmente estos por parte de otros órganos y organismos.
Activar el sistema de aviso, localización y transportación de las fuerzas y medios de las brigadas especializadas y voluntarias.
Limitar el permiso para hacer uso del fuego en las áreas de bosques y sus colindancias, cuando las condiciones del clima así lo requieran.
Perfeccionar la toma de decisión de los Jefes de Circuitos de Protección para enfrentar el período de alta peligrosidad de ocurrencia de incendios forestales.
Precisar en el terreno los acuerdos de cooperación con respecto al uso de las pistas auxiliares.
Puntualizar el marcaje de las presas para ser utilizadas por helicópteros.
Prohibir o limitar la circulación y estacionamiento de personas y vehículos en las áreas de bosques y sus colindancias, cuando la situación lo requiera.
Continuar comprobando la ejecución de las medidas preventivas plasmadas en el Plan de PCIF de los tenentes y(o) administradores de áreas boscosas y sus colindantes.
Continuar evaluando periódicamente en las reuniones de la Junta Coordinadora del Plan Turquino el comportamiento de los incendios forestales en el Macizo.
Desarrollar, de conjunto con el Gobierno, análisis sistemáticos sobre el comportamiento de la campaña.

Luego de la correcta implementación de las acciones relacionadas anteriormente, se lograron obtener algunos resultados concretos en la campaña de PCIF 2005-2006, tales como:

La consolidación del Sistema de PCIF en cuanto a la prevención y combate de los incendios.
Preparación y capacitación de todos los directivos que forman parte del Sistema de PCIF y otros factores a nivel de base.
Se logró un mejor control y fiscalización de los planes de PCIF de los tenentes, de conjunto con el Servicio Estatal Forestal.
Se alcanzaron mayores niveles de cumplimiento de las medidas preventivas de PCIF a partir del incremento de la labor educativa-divulgativa, y la aplicación de la Legislación vigente por parte del CGB.
Se elevaron los conocimientos de la población en general en cuanto al correcto uso y manejo del fuego en las áreas de bosques y sus colindancias.
Como resultado final, y más importante, se redujo la ocurrencia de incendios forestales y sus afectaciones con respecto al 2005 (Anexo 5).


Conclusiones

1. La tendencia al incremento, tanto del número de incendios como de las afectaciones que se han venido reportando en los últimos años en el Macizo Montañoso Guamuhaya, hacen necesaria la implementación de este Plan de acciones.
2. La prevención, control y extinción de los incendios forestales no es sólo un problema del Cuerpo de Guardabosques, sino de un Sistema del cual forman parte los tenentes y(o) administradores de áreas boscosas, el MININT, el SEF, la Defensa Civil, el CITMA y los órganos gubernamentales a los diferentes niveles, entre otros.
3. Las acciones definidas han contribuido a lograr una mayor organización y preparación de las campañas, así como a elevar el nivel de eficacia del Sistema de Protección Contra Incendios Forestales en el Macizo.
4. A partir de la aplicación de este Plan de acciones, se logró reducir en el 2006 el número de incendios forestales (en –31), con respecto al 2005, al igual que las afectaciones (en –732,4 ha).


Recomendaciones

Generalizar este trabajo en todos los macizos montañosos del país, con el objetivo de lograr una homogenización del trabajo del Sistema de Protección Contra Incendios Forestales.


Bibliografía

Batista, Antonio Carlos, et al. (2001). Manual sobre prevención de incendios forestales. La Habana: marzo, 2001. 66 p.
Cabrera, J. y M. P. Ramos (1996). «Prevención y mitigación de incendios forestales», en Resúmenes de la Conferencia Internacional sobre Desastres Naturales. La Habana, Cuba, 1996.
Cianciulli, P. L. (1981). Incendios Florestais. Prevencao e Combate. Livraria Nobel S. A. Sao Paulo. Brasil. 1981. 169 pp.
CITMA (1997). Estrategia Ambiental Nacional. La Habana: Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, 1997. 27 p.
CGB (2003). Guía metodológica para los Jefes de Regiones del CGB en interés de la Organización y Desarrollo de la Campaña de Protección Contra Incendios Forestales 2003-2004. La Habana: Jefatura Cuerpo del Guardabosques, 2003. 5 p.
CGB (2004). Informe resumen sobre los resultados de la Campaña de Protección Contra Incendios Forestales 2003-2004 en la Región Central. Villa Clara, julio, 2004. 5 p.
CGB (2005). Informe resumen sobre los resultados de la Campaña de Protección Contra Incendios Forestales 2004-2005 en la Región Central. Villa Clara, julio, 2005. 5 p.
CGB (2006). Informe resumen sobre los resultados de la Campaña de Protección Contra Incendios Forestales 2005-2006 en la Región Central. Villa Clara, julio, 2006. 10 p.
CNAP (2004). Áreas Protegidas de Cuba. La Habana: CNAP, CITMA, 204. 112 p.
CDN (2005). Directiva 01 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional para la Planificación, Organización y Preparación del País para Situaciones de Desastres. La Habana: 2005. 83 p.
Instituto de Geografía Tropical (2001). Libro de las montañas de Cuba. La Habana: IGT, CITMA, 2001.
Jefatura Nacional del Cuerpo de Guardabosques (1999). Ayuda metodológica, elementos generales a tener en cuenta para la toma de la decisión sobre la protección contra los incendios forestales en el período de alta peligrosidad de ocurrencia. La Habana: 1999. 4 p.
Jefatura CGB. Región Central (2005a). Estadísticas de incendios forestales. Villa Clara, 2005.
Jefatura CGB. Región Central (2005b). Toma de la Decisión sobre la Protección Contra Incendios Forestales en el período de alta peligrosidad de ocurrencia. Villa Clara, 2005, 13 p.
Mérida, J. C. (2000). La defensa contra incendios forestales. Fundamentos y experiencias. España: McGrau-Hill, 2000.
Nájera, A. (2001). Técnicas de rehabilitación de áreas afectadas por los incendios forestales. Diseño para una estrategia para el combate de incendios forestales. Proyecto TCP/CUB/00066-FAO-Cuba. Enero, 2001. 81 p.
Órgano de Montaña (2004). Caracterización del Macizo Guamuhaya. Sancti-Spíritus: Órgano de Montaña, CITMA, 2004. 50 p.
Ramos, M. P. (1999). «Bases metodológicas para el perfeccionamiento de la prevención de los incendios forestales». Tesis en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Forestales. Universidad de Pinar del Río, 1999.
Saura, G. y R. Osés (2003). Caracterización climática de la zona montañosa de Villa Clara, con vistas a su aplicación en estudios de riesgo. Villa Clara: Centro Meteorológico Provincial de Villa Clara, CITMA, 2003. 8 p.
Soares, R. V. (1985). Incendios Florestais. Controle e uso do fogo. Fundacao de Pesquisas Florestais do Paraná. Curitiba: 1985. 213 pp.
SEF (1998). Ley Forestal, su reglamento y contravenciones. La Habana: Servicio Estatal Forestal, 1998. 93 p.

Anexo 1. Ocurrencia histórica de incendios forestales. Período 2002-2005




Anexo 2. Afectaciones, en hectáreas, ocasionadas por los incendios forestales




Anexo 3. Causas que provocaron los incendios forestales



Anexo 4. Modelo general para la organización
del puesto de mando en caso de incendios forestales





Anexo 5. Comportamiento de los incendios forestales
y sus afectaciones por Circuitos de Protección. Período 2005-2006




Gráfico 1. Comportamiento de los incendios. Años 2005-2006



Gráfico 2. Comportamiento de las afectaciones (ha). Años 2005-2006