Las maravillas de la chaya

Por Madelaine Vázquez

En materia de plantas alimenticias herbáceas todas, poseen efectos encomiables para mantener una salud y nutrición adecuadas.

Así, contienen una notable cantidad de vitaminas, sales minerales, oligoelementos y enzimas para beneficio de nuestro organismo. También las sustancias que componen su fitocomplejo actúan muy favorablemente sobre múltiples dolencias, sin producir efectos secundarios negativos.

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Sin embargo, en este extenso grupo existe una planta que no podemos dejar de mencionar por sus magníficas y asombrosas cualidades alimenticias y medicinales. Nos referimos a la chaya (Jatropha urens, Lin), chay en lengua maya.

Introducida en Cuba como chaya de México es un arbusto parecido al piñón de botija, que pertenece a la familia de las Euforbiáceas, tiene de 2 a 3 m de alto, hojas largas-pecioladas, más anchas que largas y flores blancas.

En Cuba se propaga muy bien y se conocen dos variedades que se distinguen: una por tener sus hojas con pelillos muy finos con efectos urticantes y la otra por sus hojas lisas.

Asociada profundamente con la cultura maya, era consumida en combinación con el maíz y las semillas de calabaza en forma de tamal, para lograr un perfecto equilibrio nutricional a través de un alimento asequible y sencillo. Puede decirse que ha sido a lo largo de los siglos, la fórmula magistral de la alimentación maya.

Hoy día, uno de los platillos más típicos de Yucatán es el "tzotobilchay",una especie de tamal hecho con maíz molido, semillas de calabaza y hojas de chaya. En México se consumen sus hojas tiernas en la cocina tradicional de diferentes formas: ensaladas, guisos, sopas, infusiones y refrescos. Son muy interesantes las recetas de chaya acompañadas con tortillas de maíz, huevo, quesos y frijol de soja.

Para su elaboración se toman sus hojas –cuidando de manipular con guantes las que tienen pelillos urticantes– se colocan en agua hirviendo con sal por 5 min, aproximadamente, y luego se elaboran en salsas y para ensaladas.

En los caldos y potajes fortalece el valor nutricional de estos platos. La chaya no debe cocerse ni conservarse en envases de aluminio, ya que sus cualidades organolépticas varían sensiblemente.

Desde el punto de vista alimenticio contiene una cantidad importante de nutrientes, que vale la pena destacar y que se exponen en la siguiente relación, donde se toma como elemento comparativo a la espinaca.

  Chaya % Espinaca%

Humedad

Cenizas

Proteínas

Extracto etéreo (grasas) Fibra cruda

Carbohidratos

   79,00

1,65

8,25

1,93

1,94

7,23

94,00

1,42

2,00

0,32

2,07

0,19

Minerales (mg/100g)

Calcio

Fósforo

Hierro

421,00

63,00

11,61

49,00

30,00

5,70

Vitaminas (mg/100g)

Caroteno (vitamina A)

Tiamina (vitamina B1)

Riboflavina (vitamina B2)

Niacina (C.B.)

Acido ascórbico (vitamina C)

8,52

0,23

0,35

1,74

   274,00

2,48

0,03

0,10

0,48

17,50

Como se puede apreciar, resultan muy notables las cantidades de nutrientes contenidos en este alimento, que además de poseer un nivel satisfactorio de proteínas, es portador de sustancias que habitualmente provocan carencias en una nutrición no equilibrada, como el hierro y el calcio.

Así como llaman poderosamente la atención sus virtudes alimenticias, no menos interesantes resultan sus variados efectos medicinales, que se recogen en los textos consultados.

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Es tan grande el abanico de enfermedades que el consumo de chaya puede prevenir o atenuar, que sin duda también puede haber una dosis de fantasía popular en los efectos que se le atribuyen.

Sin embargo, dado el espectro de sustancias que entran en su composición vale la pena prestar interés a las referencias, basadas fundamentalmente en la experiencia y sabiduría de los pueblos que la consumen y motivarnos en la realización de estudios más profundos.

De esta manera, hemos seleccionado los efectos que más se resaltan en las crónicas realizadas y que tienen un soporte científico, lógicamente argumentado:

–Actúa de modo eficaz contra el cansancio y la fatiga.

–Útil en el tratamiento de la ateroesclerosis.

–Efecto diurético y laxante.

–Permite tener una dieta menos rica en carbohidratos, por lo que se aconseja para las personas que deseen bajar de peso.

–Mejora la función hepática e intestinal.

–Existen referencias de que ayuda a disolver los cálculos renales.

–Posibilidad intrigante de que atenúa y detiene la aparición de las canas.

–Propicia la disminución del colesterol en la sangre, por lo que pudiera ser recomendada para las personas que padecen trastornos cardiovasculares.

–Ayuda al endurecimiento de las uñas y en otras dolencias óseas por su alto contenido de calcio.

–Los textos mayas la recomendaban como ayuda para los partos.

–Se recomienda para todas las enfermedades asociadas a las carencias de vitaminas y minerales (polineuritis, escorbuto, alteraciones del hígado, trastornos de la tiroides, cefalea, irritabilidad, inestabilidad emocional, problemas de la piel, disfunciones gastrointestinales, impotencia sexual, esterilidad, anemia y afectaciones del sistema inmunológico).

Guiso de chaya

Ingredientes para 4 personas:

–Chaya (20 hojas grandes).

–Aceite (1 cucharada).

–Cebolla (1 mediana).

–Ajo (2 dientes).

–Puré de tomate (1 cucharada).

–Vino seco (2 cucharadas).

–Sal al gusto.

Preparación:

1. Hervir las hojas de chaya en poca agua, retirar del fuego y exprimir.

2. Cortar las hojas en tiras finas.

3. Sofreír en el aceite la cebolla cortada y el ajo machacado.

4. Añadir la chaya, el puré de tomate y el vino seco.

5. Sazonar con la sal y cocinar por tres minutos más.

Ensalada de chaya

Ingredientes para 4 personas:

–Chaya (20 hojas grandes).

–Cebolla (1 mediana).

–Tomate (2 unidades)

–Jugo de toronja (2 cucharadas).

–Aceite (1 cucharada).

–Sal al gusto.

Preparación:

1. Hervir las hojas de chaya en poca agua, retirar del fuego y exprimir.

2. Cortar las hojas en tiras finas.

3. Cortar la cebolla en media luna y el tomate en cuartos.

4. Unir los ingredientes y aderezar con el jugo de toronja, el aceite y la sal.

Té de chaya

Ingredientes para 4 personas:

–Chaya (10 hojas grandes).

–Agua (4 tazas).

Preparación:

1. Hervir las hojas de chaya en el agua indicada.

2. Servir preferiblemente frío con una cucharadita de miel de abejas.

El milagro de la vida encuentra en la chaya un alimento provisto de una enorme riqueza a pesar de su aparente humildad. Sólo nos queda acercarnos más a esta maravilla y tomarla como un regalo inapreciable de los tantos que la naturaleza nos ha brindado.

Bibliografía: Díaz-Bolio, José: "La Chaya, planta maravillosa, alimenticia y medicinal"