Fogones eficientes de aserrín

Por
Ricardo Zúñiga López*

Una alternativa de fogones
de cámaras independientes
para uso del aserrín, cáscaras
de arroz y café, y otros combustibles sólidos triturados.

Uno de los usos más comunes de la energía es la cocción de los alimentos, de los cuales depende la humanidad. En Cuba, esta actividad tiene gran importancia no sólo por las cocinas domésticas, sino por la cantidad de fogones existentes en comedores obreros, empresas y centros educacionales.

 

Además, por lo general se consumen alimentos que llevan mucho tiempo de cocción, como los frijoles y los asados de carne. También hay que tener en cuenta que una parte significativa de la población vive en zonas rurales.

En los centros educacionales, en la mayoría de los casos, la cantidad de comensales sobrepasa la cifra de quinientos, y actualmente los combustibles más usados son la leña y el aserrín, con la excepción de otros combustibles que se emplean en algunas escuelas.
Los fogones eficientes de aserrín y otros combustibles triturados han resultado de gran utilidad porque mejoran las condiciones de trabajo, ya que no es necesario cortar la leña, provocan poco desprendimiento de humo, el tiempo que dura la carga encendida sin tener que agregar nuevo combustible es suficiente para cocinar cualquier alimento y los trabajadores no se exponen al calor intenso. Por tales razones, en numerosas escuelas se han construido fogones que utilizan este tipo de combustible. Por estas razones y por el alto nivel de eficiencia que poseen los fogones de aserrín, en las escuelas que tienen aserraderos cercanos se ha generalizado su uso, especialmente en los municipios montañosos de Pinar del Río y Holguín.

En Cuba existen muchos territorios que poseen aserraderos, despulpadoras de café y descascaradoras de arroz que generan considerables cantidades de biomasa que en la mayoría de los casos no se aprovechan.



Fig. 1. Fogón eficiente de dos hornillas para combustible triturado.
Leyenda: 1. Rolo para la olla. 2. Cilindro para la cámara de combustión.
3. Combustible triturado. 4. Chimenea. 5. Aspillera para la salida de gases.
6. Tubos para la entrada de aire y encendido. 7. Mueble del fogón.
8. Ventana para la salida de la ceniza. 9. Guía para moldar el agujero
de combustión. 10. Tapa. 11. Pisonador

En los primeros años de la década de los noventa, con el objetivo de aprovechar este tipo de combustible se generalizaron en algunos territorios las hornillas de aserrín (fogones nonó), que contribuyeron a la solución de la cocción de los alimentos en muchos centros educacionales, pero su nivel de eficiencia aún resultaba bajo porque la combustión se realizaba al aire libre y no tenían dispositivos para la evacuación de los gases.

A partir de la experiencia con los fogones eficientes de cámaras independientes para leña y carbón, que estaban generalizados en los centros educacionales de todas las provincias, se utilizó como variante tecnológica las hornillas de aserrín, pero aisladas térmicamente con tiro forzado de los gases, las que han tenido gran aceptación desde que comenzaron a aplicarse en 1997. En la figura 1 se muestra un fogón eficiente de dos hornillas para la combustión de aserrín, cáscara de arroz, cáscara de café u otros combustibles sólidos triturados.

Construcción y montaje
La construcción y montaje de estos fogones se realiza con los mismos principios tecnológicos de eficiencia que los empleados para leña, carbón y otros combustibles sólidos, con la diferencia de que en este caso se sustituye la cámara de combustión con parrilla por una hornilla de aserrín, según se muestra en la figura 2.


Fig. 2. Hornilla para aserrín y otros combustibles triturados.

Los fogones se pueden construir con horno o sin él, y en dependencia de la variedad de alimentos que se elaboren, así como de la cantidad de comensales, se construyen de una o varias hornillas. En el caso de las cocinas con horno es recomendable hacer una hornilla de leña y carbón debajo del mismo para que se pueda encender el horno de forma independiente. En la figura 3 se puede apreciar un fogón eficiente con dos hornillas para combustible sólido triturado, y un horno que funciona con leña, carbón, cascarón de coco y otras biomasas.


Fig. 3. Fogón eficiente de dos hornillas para combustible triturado
y un horno de leña y otros combustibles sólidos.

La instalación del herraje interior para los fogones de combustible triturado, a diferencia de la cámara de combustión, se hace igual que los fogones eficientes para otros tipos de combustibles sólidos. En la figura 2 se exponen los elementos fundamentales de la instalación de los herrajes interiores de los fogones sin horno.

Las dimensiones de los diferentes elementos de los fogones eficientes, en sentido general dependen de las dimensiones de las ollas que se vayan a utilizar. A modo de ejemplo se aporta un esquema de instalación interior de dos hornillas de un fogón eficiente para cocinar con una olla potajera y una arrocera, ambas con capacidad para 250 comensales (Fig. 4).


Fig. 4. Esquema de instalación interior de dos hornillas
de un fogón eficiente para combustibles triturados.

Como se puede apreciar en la figura 4, el sistema de evacuación de los gases y rolos para colocación de las ollas se construye de la misma forma que los fogones para leña y carbón, sólo que en este caso la cámara de combustión es diferente, pues se utiliza como elemento fundamental un tubo de acero, al que se le coloca como fondo un platillo perforado en el centro para dar entrada al aire y poder evacuar la ceniza (en algunos casos se utiliza un disco de gradas desechables). Para encender el fogón y regular la entrada de aire se le monta un tramo de tubo por dentro del fondo que converge tangencialmente con el agujero del fondo.

La parte superior de las hornillas se prepara de tal forma que el apoyo de la olla permita la circulación de los gases calientes. En este caso se puede aprovechar el propio tubo haciendo unos cortes en la parte superior en forma de castillo, o soldando los salientes para levantar la olla. Además, en la parte exterior y de forma perpendicular se le fijan cuatro tramos de cabillas para el apoyo del rolo.

Para cargar las hornillas con el combustible se preparan adicionalmente un tubo guía y un pisonador. La guía se coloca en el centro de la hornilla de manera tal que coincida con el agujero del fondo y converja perpendicular con el tramo de tubo que se fija para el encendido y entrada de aire. Se le agrega el combustible y se apisona, hasta que se compacte lo suficiente y se pueda liberar la guía halándola hacia arriba con movimientos semicirculares, sin que se derrumbe el combustible y quede moldeado el agujero por donde se enciende la llama (Fig. 5).



Fig. 5. Forma de cargar y compactar el combustible.

Durante la cocción de los alimentos se deben emplear ollas que queden bien ajustadas al aro metálico por dentro del rolo y se introduzcan hasta que el fondo apoye en los salientes del cilindro de la cámara de combustión. Cuando se termine de usar, se retira la olla, se introduce el tubo guía y se repone el combustible, que se compacta hasta que la hornilla se apaga por falta de oxígeno, para seguir la combustión. El tubo guía se deja puesto hasta que sea necesario encender nuevamente, para evitar que se derrumbe el combustible moldeado.

En los fogones eficientes que usan combustibles triturados, como el aserrín, la cascarilla de arroz y la cáscara de café existe la ventaja de que no hay combustión residual después que se retira la olla, por lo que se logra un ahorro significativo de biomasa combustible.

* Licenciado en Educación.
Metodólogo Inspector del Ministerio de Educación.
tel.: 8325210.