La educación energética a través del humor gráfico

Por
Mario Alberto Arrastía Ávila*

 

El humor gráfico como herramienta pedagógica
en la aprehensión de los temas energéticos.

La risa es la sal de la vida. Aunque la sal en exceso es dañina, reír es también un síntoma de buena salud y buen estado anímico. El empleo de la comicidad en el tratamiento de temas candentes para la sociedad constituye una vía educativa alternativa que provoca la reflexión y promueve una mejor comprensión de los mismos, al tiempo que hace reír
(Fig. 1).

 

La especie humana vive momentos cruciales. Su comportamiento en relación con el medio ambiente la ha llevado a una situación real de peligro de auto extinción. «Emergencia planetaria», le llaman algunos expertos a la situación existente hoy en el mundo. Los problemas energéticos ocupan un lugar predominante en el contexto de esta dramática situación. Sobrecalentamiento global y cambio climático, despilfarro de energía, emisiones de gases de efecto invernadero y la conversión de alimentos en combustibles son, entre otras, algunas de las múltiples aristas de la problemática energético-ambiental global. Para resolver estos problemas es un imperativo la toma de decisiones políticas, la aplicación de tecnologías energéticas más eficientes y el desarrollo de nuevas vías para la transformación y el almacenamiento de la energía solar en sus diferentes manifestaciones con un carácter masivo. Todo este proceso de cambios tecnológicos y de desarrollo científico-técnico deberá estar acompañado e impulsado por una educación energética de respeto ambiental a escala familiar, comunitaria, nacional y global.

El empleo del humor gráfico puede constituir una poderosa herramienta pedagógica en la comprensión de los temas energéticos, así como en la divulgación de los mismos sobre una base científica, aportando una contribución importante a la creación de una cultura de la energía. Los humoristas y caricaturistas cubanos y de otros países aportan cada día obras cuyos mensajes divulgativos y educativos son relevantes. En la prensa cubana (plana y digital) y en Internet, existe un caudal de humor gráfico (incluidas las caricaturas y tiras cómicas) relacionado con temáticas energéticas y ambientales.

Según la enciclopedia digital Wikipedia, el humor es una particularidad humana difícil de definir no sólo en su concepto, sino en sus variedades. Joseph Klatzmann define el humor como una necesidad del ser humano y de ahí la frase «Reír para no llorar». Para la propia Wikipedia, el origen del término humor viene de la teoría de los cuatro humores del cuerpo de la medicina griega, que regulaban el estado de ánimo: la bilis, la flema, la sangre y la bilis negra o atra bilis. El carácter humorístico corresponde en ese contexto al humor sanguíneo.

Según la autora cubana Nelia Casado, asesora e investigadora de la Televisión Cubana, «cuando se produce una contradicción, un choque entre la realidad y el ideal que manejábamos de ésta, y triunfa o se exalta el ideal, ridiculizando para ello la realidad, burlándola, haciéndola risible, nos encontramos en presencia de lo cómico». «Como fenómeno antropológico, [lo cómico] responde al instinto del juego, al gusto del hombre por la broma y la risa, a su facultad de percibir aspectos insólitos y ridículos de la realidad física y social. Como arma social ofrece al ironista los medios para criticar al entorno, para ocultar su oposición a través del ingenio o de una farsa grotesca. Al humor no le es inherente la carcajada, sino mas bien la sonrisa reflexiva» (Fig. 2).

Existe una predisposición positiva del ser humano hacia la risa, hacia lo cómico, hacia el humor. Reírse de situaciones que reflejan la realidad cotidiana, ridiculizándola o exagerándola, es algo natural, propio de nuestra especie. Nos causa risa, por ejemplo, ver aquella caricatura en la que el juez sanciona al Sol por alumbrar a Cuba. Esta es una exageración de la realidad en relación con el denominado Embargo Económico, Comercial y Financiero impuesto y mantenido por sucesivas administraciones estadounidenses a Cuba. En la caricatura se representa un absurdo que nos llama a reflexionar no solo en esta política, sino además en que la energía que proviene del astro Rey es indestructible, renovable y está disponible para todos los seres humanos. Como ha dicho el Dr. Luis Bérriz, presidente de la ONG cubana CUBASOLAR, «el Sol sale todos los días para todos los chinos, indios y blancos; para las mujeres, hombres ancianos y niños; para los pobres, y es tan bondadoso que incluso sale para los ricos. El Sol no puede bloquearse, no puede dominarse ni destruirse».

Desde el punto de vista conceptual, el humor gráfico es el «neologismo con que se designa a una gama diversa de obras gráficas realizadas para la prensa, desde chistes de una sola viñeta y caricaturas hasta verdaderas historietas, tiras cómicas e incluso planchas enteras», según la Wikipedia.

La caricatura es una de las manifestaciones del humor gráfico. Existen caricaturistas de muy distintas índoles, temas y estilos, ya que la caricatura, con muy pocas palabras (en algunos casos, sin palabra alguna) permite hacer comentarios «políticos» en clave de humor que constituyen verdaderos chistes visuales, y por ello casi todos los periódicos del mundo suelen incluir en sus páginas una o más caricaturas. La figura 3, sobre el tema de los biocombustibles, ilustra la idea antes expresada.

El humor, o como también se suele decir, lo cómico o la comicidad, es una vía que los seres humanos tienen para relajar sus tensiones, hacer catarsis y, además, entretenerse. Pero el humor también puede servir para comunicar ideas de una manera diferente, de modo que estas sean aceptadas y entendidas por el público. Visto de este modo, el humor se convierte en una herramienta comunicativa y pedagógica que puede desempeñar un importante rol en la creación de una cultura acerca de la energía.

El especialista Iván Camejo, director del Centro Promotor del Humor en La Habana, profundiza en estas ideas cuando expresa: «el humorismo es la manifestación suprema de lo cómico en el arte. El humor no persigue solamente la distracción o el placer del espectador. Detrás de su aparente sencillez impone una reflexión, a veces amarga, sobre la vida misma. Lo absurdo o contradictorio del hecho humorístico deja en el público una inclinación hacia la toma de conciencia de lo absurdo y contradictorio del mundo y de la sociedad». Y agrega, «el humorista no sólo reelabora desde su perspectiva el mundo externo y lo transmite según su visión, sino que, en la mayoría de los casos, nos brinda una interpretación, un cuadro de sus propias vivencias y conflictos».

En la figura 4 el artista refleja su visión del actual estado de cosas en relación con el incumplimiento del Protocolo de Kioto debido al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, con sus efectos en el sobrecalentamiento global y el aumento del nivel del mar, lo que conlleva a la desaparición de pequeños estados insulares y al drama a que se están viendo sometidos ya algunos de sus ciudadanos, al convertirse en «refugiados ambientales».

El humor gráfico también nos llama a reflexionar en las opciones que tiene la especie humana para satisfacer sus necesidades de servicios energéticos modernos y confiables. A través de una caricatura como la realizada por Claes Movin para la publicación danesa Sustainable Energy News, se invita al lector a reflexionar sobre qué camino tomar al decidir cuál fuente energética usar (Fig. 5). El hombre se halla en una cuerda floja; es un equilibrista que trata de balancearse entre la opción energética dura, combustibles fósiles y energía nuclear, y el camino energético suave o camino del Sol, como suele llamarle el italiano Enrico Turrini. La imagen invita, provoca la reflexión crítica acerca del sistema energético actual y la necesidad de transitar hacia un nuevo paradigma basado en las fuentes renovables de energía.



La caricatura como género artístico suele ser un retrato u otra representación humorística que exagera los rasgos físicos o faciales, la vestimenta, o bien aspectos de comportamiento o los modales característicos de un individuo, con el fin de producir un efecto «grotesco» que lleve a la risa. La caricatura puede ser también el medio de ridiculizar situaciones o instituciones, y queda generalmente restringida a las representaciones gráficas.

Los temas energéticos son abordados a través del humor para promover opiniones críticas y cambios de conductas hacia temas tales como contaminación ambiental, sobrecalentamiento global, cambio climático, fuentes renovables de energía, despilfarro de energía y otros recursos naturales, y empleo de alimentos como combustibles.

La figura 6, aparecida en el diario cubano Juventud Rebelde, es una muestra de cómo desde el humor gráfico se puede contribuir a una cultura de ahorro de energía. El hombre se queja de un supuesto mal funcionamiento de su equipo acondicionador de aire, sin reparar en las «violaciones» de las normas de uso racional de la energía que deben ponerse en práctica con ese tipo de equipo. La ventana y la puerta abiertas con un Sol radiante afuera, la ventana acristalada con el toldo (que hace la función de protección solar) levantado y la cafetera funcionando en el interior de la habitación que desea climatizar. Con caricaturas como ésta se lleva un mensaje educativo a los despilfarradores y desconocedores de las medidas que se deben tomar para hacer un uso racional de la energía eléctrica.

* Licenciado en Educación. Especialista del Grupo de Educación y Divulgación Energética, del Centro de Gestión de la Información y Desarrollo de la Energía (CUBAENERGÍA).
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