Mantenimiento de baterías
por Idalberto Chávez
(CUBAENERGIA)

La conservación de los sistemas de baterías en condiciones óptimas de explotación está condicionada a la observación de las disposiciones dictadas por las normas de operación y mantenimiento.

Si la operación se lleva a cabo cumpliendo las normas es posible reducir al mínimo las anormalidades y averías que puedan presentarse en las baterías y en los equipos cargadores, del mismo modo se optimizarán los costos de mantenimiento.

 

La explotación de cualquier sistema o equipo entraña la aplicación de normas de conservación acordes con las especificaciones de los fabricantes o de los suministradores que han concebido el sistema. Por este motivo, considerando las normas particulares de cada equipamiento, los usuarios establecen prácticas que incluyen las indicaciones de los propios centros de explotación. La adecuación de estas normas de conservación a las características de la explotación conduce a la instauración de verdaderas normas de mantenimiento, capaces de garantizar una operación y un funcionamiento eficientes y confiables.

En ocasiones, no es posible delimitar exactamente si un mantenimiento cae dentro de las categorías preventivo o correctivo.
Algunas normas constan de indicaciones generales que pueden considerarse en un caso u otro; no obstante, se les haya designado como preventivas o correctivas de acuerdo con su naturaleza o lógica de aplicación.

Mantenimiento preventivo


Por lo general puede ser aplicado a todas las baterías. La no correcta operación, descuido de las normas de explotación y mantenimiento preventivo, la incorrecta operación de los equipos de carga y las concepciones de diseño de sistemas no del todo adecuadas constituyen las fuentes probables de disturbios. En otros casos, como sucede en las celdas del tipo abiertas, influyen las afectaciones externas, como son: roturas accidentales de los contenedores, contaminación del electrólito e introducción de materias extrañas al interior de las celdas.

Diferentes tipos de baterías de arranque.

Batería tradicional abierta. Requiere mantenimiento continuo porque el hidrógeno y el oxígeno escapan de la batería.

Batería tradicional “libre de mantenimiento”.
Son herméticas. Gradualmente pierden el líquido y no pueden ser rellenadas.

Batería de recombinación. Convierten el hidrógeno y el oxígeno en agua y tienen que ser expresamente construidas para conseguir este efecto.

 

Entre los factores de carácter externo que más inciden en la incorrecta operación de las baterías están los siguientes:

- Pérdida de la regulación de los equipos de carga.
- Bajo nivel del electrólito.
- Sulfatación de las placas por mantenerse largo tiempo a bajos niveles de carga.
- Sobrecargas descontroladas.
- Contaminación del electrólito.

La medición de la densidad, temperatura y voltaje de flotación; la restitución de los niveles del electrólito con agua desionizada o destilada y en su defecto con agua de lluvia recogida directamente en un recipiente de plástico o de cristal; el estado de las placas, sedimentación y limpieza, son actividades correspondientes a las prácticas propias del mantenimiento preventivo. Estas mismas actividades unidas a la limpieza de bornes, puentes y partes; engrase y revisión de alimentadores y conexiones, barras, equipos de carga y control; señalización; alarmas; calibración de la instrumentación; verificación de controles y funciones de operación de los cargadores, son actividades propias del mantenimiento preventivo que se deben aplicar por el usuario o por el personal técnico de los talleres especializados.

Mantenimiento correctivo

Dentro de las actividades propias del mantenimiento correctivo está la sustitución de una celda a causa de dificultades eléctricas detectadas, las cuales han decidido su reposición.
Muy propio del correctivo es la normalización de las irregularidades respecto a la capacidad, cargas especiales y ajuste de la densidad. En Cuba para baterías automotrices el valor es de 1,23 g/cc y para las del tipo estacionario 1,2115 g/cc, ambas de plomo-ácido a 20°C.

La reparación del sistema de alimentación de corriente directa y los equipos cargadores y de control se encuentran en el campo de los mantenimientos correctivos. Estos en la mayoría de los casos no son programables y en el caso específico de las baterías de uso estacionario pueden ser considerados como anormalidades dentro de la explotación, cuando la aplicación de las normas de mantenimiento preventivo constituyen las labores más importantes en lo concerniente a la explotación.

Lo fundamental en el mantenimiento de las baterías se basa en la cumplimentación de varias reglas básicas ajustadas a los aspectos siguientes:

- Mantener la batería en completo estado de carga, tratando que el sobrevoltaje impuesto a esta sea el menor posible.
- Mantener el nivel del electrólito entre el máximo y el mínimo (preferiblemente el primero) indicados por el fabricante.
- Obviar las sobrecargas innecesarias, ya que las descargas excesivas y el uso indebido son las principales causas de la disminución de la vida útil de las baterías en Cuba.
- Mantener la batería limpia y protegidos sus bornes y puentes con grasa sólida.
- Mantener la temperatura del electrólito entre los límites.
- Realizar las lecturas de control periódicas.


Batería que sufrió una rotura por caída
y requiere un mantenimiento correctivo.

En las baterías estacionarias o automotrices una de las averías más peligrosas es la que se presenta cuando se produce un cortocircuito. De acuerdo con su naturaleza, es posible que su tensión se haga cero (la normal es 2 V/celda) y por esta causa el valor de los voltajes de flotación, ecualización o carga suministrados a la batería representarán para el resto de las celdas una sobrecarga indeseable. Al quedar eliminada una celda el voltaje se distribuye entre las otras y puede dañar la batería completa si no es detectado a tiempo.

¿Qué es una batería?

Una batería es un dispositivo electroquímico, el cual almacena energía en forma química. Cuando se conecta a un circuito eléctrico, la energía química se transforma en energía eléctrica. Todas las baterías son similares en su construcción y están compuestas por un número de celdas electroquímicas. Cada una de estas celdas están compuestas de un electrodo positivo y otro negativo, además de un separador. Cuando la batería se está cargando un cambio electroquímico se produce entre los diferentes materiales en los electrodos. Los electrones son transportados entre los electrodos positivo y negativo mediante un circuito externo (bombillas, motores de arranque, etc.).