PROGRAMA DE DESARROLLO DE LAS FUENTES NACIONALES DE ENERGIA

PROGRAMA DE ENERGIA

Acerca de este programa

Introducción

Aspectos más relevantes

Principales acciones

ANALISIS POR FUENTE

Eficiencia Energética

Petróleo, gas y asfaltita

Agroindustria azucarera

Hidroenergía

Biomasas no cañeras

Turba

Biogás

Energía Solar y Eólica

SOLUCIONES ENERGETICAS

Soluciones energéticas

Generación eléctrica

Cocción de alimentos

Transporte

Construcción

Riego

Acueductos

Escuelas, consultorios...

Pastoreo racional

ANEXO

Glosario

ASPECTOS MAS RELEVANTES

  • El máximo aprovechamiento de las fluentes nacionales de energía y la elevación de la eficiencia energética en la economía permitirán reducir sensiblemente la actual dependencia de la importación de petróleo.

  • Para el logro de estos objetivos el país dispone del potencial energético existente en las fuentes nacionales estudiadas y de una sólida base de conocimientos y experiencias acumulados.

  • En la primera etapa, el papel decisivo en cuanto a su aporte corresponde al petróleo crudo nacional, la eficiencia energética y la agroindustria Azucarera.

  • En la segunda etapa, las fuentes nacionales adquirirán un peso mayor en el balance energético del país, al agregarse a las anteriores, cuya participación seguirá elevándose, un crecimiento progresivo de la hidroenergía, la leña y el carbón, los residuales industriales, agropecuarios y urbanos, en su uso directo, o como biogás, la energía solar y la eólica.

    Continuaría incrementándose de forma progresiva la eficiencia energética en la medida en que se realicen inversiones en equipos y tecnologías, incluyendo por su importancia una participación creciente de medidas de uso final en la iluminación, refrigeración, climatización y transporte, entre otras. La turba podría participar, en dependencia de los resultados que se obtengan de los estudios y experiencias de los años precedentes.

  • En la perspectiva llegarán a adquirir el mayor peso las fuentes renovables de energía, entre ellas las provenientes de la Agroindustria Azucarera principalmente en la generación de electricidad y la energía solar en sus diferentes manifestaciones, así como por la consolidación del uso más racional y eficiente del resto de las fuentes nacionales, a las que podrían incorporarse la energía nuclear y otras fuentes, según se definan sus posibilidades y conveniencia.

    En esa proyección los resultados por el incremento de la eficiencia deben ser aún superiores, mediante inversiones que sustituyan los equipos ineficientes, la generalización de medidas de uso final en los consumos, sobre todo en los de electricidad y el empleo de tecnologías de avanzada para optimizar las posibilidades de aprovechamiento energético de las distintas fuentes.

  • La elevación de la eficiencia energética es un factor esencial de este desarrollo en todas las etapas.

  • Las acciones previstas en la primera etapa permitirían llegar a obtener un aporte energético de unos 2 millones de toneladas por año de combustible convencional. De ellas las dirigidas a elevar la eficiencia energética, comenzando por las de disciplina tecnológica, las de carácter técnico organizativo y las que menos recursos demandan, tendrían un aporte anual creciente, para lo cual se requerirían erogaciones anuales recuperables en menos de dos año.

  • La Agroindustria Azucarera se propone producir en la primera etapa prácticamente toda la electricidad que consuma, con incrementos progresivos de entrega al Sistema Electroenergético Nacional a partir de ese momento, para otros destinos.

    El empleo más eficiente del bagazo y el desarrollo del uso de los residuos agrícolas cañeros y de los residuales industriales significa un potencial de unos 1,6 millones de toneladas de combustible convencional por año, adicionales a la utilización actual de esos portadores, cuya incorporación a la economía energética será progresiva a partir del presente año, producto de las inversiones ya en ejecución y de las que pudieran acometerse en los años subsiguientes.

    Esto permitiría llegar a disponer en esta primera etapa de un aporte adicional de unas 700 mil toneladas de combustible convencional cada año, mediante el aprovechamiento de la tercera parte del potencial de los residuos agrícolas cañeros disponibles en los centros de acopio.

  • Las restantes fuentes nacionales podrían aportar adicionalmente, al final de la primera etapa, unas 200 mil toneladas de combustible convencional anuales. A finales de la segunda etapa estas fuentes contribuirían con un aporte de unas 650 mil toneladas adicionales de combustible convencional cada año, de las que 500 mil toneladas corresponderían a la hidroenergía y la leña, para todo lo cual se requerirán inversiones.

  • De todo lo anterior se infiere que aún cuando a finales de esa etapa la extracción de petróleo nacional no creciera, las fuentes nacionales podrían brindar un aporte adicional anual no inferior a los 4 millones de toneladas de combustible convencional.

    En tal caso la contribución conjunta del incremento de la eficiencia energética y de la Agroindustria Azucarera, sería en ese momento superior al 45% de dicho total, la del petróleo crudo nacional del 40% y de cerca del 15% la del resto de las fuentes.

    Estos resultados permitirían llegar a disponer de una cobertura energética similar a la de 1989, considerándose una importación de combustible semejante a la de 1992.

    Para satisfacer esas necesidades de energía con combustibles importado al precio actual, se necesitarían gastos en divisas superiores en unos 250 millones de dólares por año, a los considerados en el Programa.

    Adicionalmente, ello tendría también un notable efecto socio-económico y político, principalmente por su contribución a la estabilidad y aseguramiento energético del país, y a la reanimación de la economía sobre una base más eficiente, por el saldo tecnológico y científico-técnico que dicho desarrollo habrá inducido' y por su beneficio ambiental general.

  • La electricidad es un elemento fundamental desde el inicio para alcanzar los objetivos previstos y superar las limitaciones energéticas actuales, por ser la manera más rápida y conveniente de emplear las fuentes nacionales de energía, por la versatilidad de su uso, por disponerse de un fuerte Sistema Electroenergético Nacional que llega prácticamente a todos los rincones del país y porque constantemente se desarrollan en el mundo nuevas tecnologías cada vez mas eficientes para su uso final.

    Por todo esto la electricidad es el pivote central para la reanimación energética y constituye uno de los factores principales para el inicio de la salida del periodo especial.

    Al final de la primera etapa el país podría estar en condiciones de disponer de un nivel de generación de electricidad semejante al de 1989 con una importación de combustible con este destino similar a la de 1992, mediante un incremento significativo del crudo nacional en la generación y una participación creciente de la Industria Azucarera en la misma.

  • Los elementos disponibles indican que la solución energética de la cocción de alimentos podría ser la gasificación progresiva de este servicio, en razón de sus beneficios económicos y sociales, es decir, la sustitución del queroseno y el diesel por gas licuado de petróleo principalmente, el gas manufacturado, y el biogás y el gas acompañante en forma local, sin desconocer el posible análisis ulterior de la electricidad.

    En lo inmediato no se percibe una solución energética única a esto y todo indica que debido a su impacto en el hogar sensibilidad social y complejidad, será necesario tratar de mantener disponibilidades de queroseno y gas licuado de petróleo al menos en un nivel similar al de 1992, conjuntamente con la aplicación de las soluciones locales que resulten factibles a fin de asegurar en lo posible el nivel de vida asociado a este servicio y atenuar o compensar el actual uso indiscriminado de la leña. Estas acciones corresponden en lo fundamental a los territorios.

  • Según lo acordado se iniciará de inmediato la construcción de los túneles del complejo hidroeléctrico Toa-Duaba. Esta inversión, cuando podamos concluirla, aportará el 55% de la capacidad hidroeléctrica del país con una potencia de 360 MW.

    Por su capacidad de generación y por los beneficios operacionales que introducirá en el Sistema Electroenergético Nacional, su aporte energético equivaldrá a unas 200 mil toneladas anuales de combustible convencional.

    Se prevé también la continuación del programa de mini y microcentrales hidroeléctricas por los territorios y la construcción de pequeñas centrales vinculadas a las presas.

  • Todas las provincias y el Municipio Especial Isla de la Juventud elaboraron sus propios programas teniendo en cuenta sus posibilidades concretas, que sirvieron de base conjuntamente con los de los organismos, para la elaboración de este Programa. Los territorios jugarán también, en la práctica, un decisivo rol en la materialización de las ideas y acciones que han sido consideradas.

  • En las soluciones locales continuarán teniendo una participación cada vez más significativa las biomasas no cañeras como la leña y el carbón utilizadas racionalmente y los residuales industriales, agropecuarios y urbanos, en su uso directo o como biogás, cuya aplicación conllevará también beneficios ambientales y la obtención de biofertilizantes y otros productos, así como el gas acompañante del petróleo, el sol, el viento y otras fuentes.

  • Otras medidas continuarán también incrementándose o consolidándose como el empleo masivo de la bicicleta, el uso de la tracción animal en la agricultura y el transporte, conjuntamente con el desarrollo de implementos eficientes como el multiarado, el uso de emulsores de petróleo combustible y diesel y la generalización de dispositivos para el ahorro de combustibles.

    Asimismo, se continuará desarrollando también el empleo y la producción nacional de los explosivos industriales como una vía para elevar la eficiencia del uso de los recursos energéticos.

  • La cultura energética de los técnicos, especialistas, cuadros y trabajadores en general, así como la propia sensibilidad de la población en estos aspectos, han sido factores fundamentales para la adecuación del país a las complejas condiciones energéticas del periodo especial. Esa importancia ha de ser aún mayor en lo adelante, debido al peso creciente que tendrán las nuevas formas de energía y la eficiencia, aspecto éste muy vinculado a la disciplina y a los factores subjetivos, así como por los continuos avances que experimentan las tecnologías energéticas, cuya asimilación requerirá de la preparación y participación consciente de todos.

  • Las acciones que requieran de financiamiento se ejecutarán en la medida de las posibilidades económicas del país y según el resultado del análisis individual de las fichas con su valoración técnico económica.

  • Otros aspectos y actividades de gran importancia que será necesario analizar más ampliamente y articular como complemento al Programa son:

    1. La divulgación masiva relacionada con la energía.

    2. La educación energética en el sistema de enseñanza desde la formación primaria.

    3. La generalización de los avances científico-técnicos, estimulando la participación activa de los polos científicos, las Brigadas Técnicas Juveniles, la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores y el movimiento del Forum de Ciencia y Técnica.

    4. La fabricación nacional y la importación de equipos y tecnologías energéticas.

    5. La superación y estimulación de los especialistas, técnicos y trabajadores, así como lo referente a su estabilidad laboral.

    6. El beneficio ambiental del desarrollo energético propuesto y su manejo internacional con vistas a gestiones de apoyo financiero y de recursos.

    7. Los aspectos legislativos y normativos.

    8. Las tarifas y los precios de los combustibles, atendiendo a la creciente diversificación de las fuentes.

 



 
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