Foto Ariel Laugart
Por donde primero sale el Sol, en el oriente del país, la tierra es bien inquieta, y a cada rato se mueve. Por suerte, la mayoría de las veces casi imperceptiblemente. No obstante, se debe estar alerta.
Y precisamente allá, en la región de Santiago de Cuba, la de mayor riesgo, se ha instalado SISMOTEL 200, un sistema para monitorear la actividad pre y post sísmica, lo cual coadyuva al estudio de los cambios previos a un sismo a la par que mantiene un control sistemático de los movimientos telúricos con el fin de evitar pérdidas humanas y materiales.
Como resultado de un programa de Investigación + Desarrollo (I+D) entre el Instituto de Geofísica y Astronomía (IGA) del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, y el Instituto de Investigaciones y Desarrollo de las Telecomunicaciones (IIDT), del Ministerio de Comunicaciones, se puede detectar simultáneamente en varios puntos la actividad sísmica y registrar esta información en una estación central mediante la telemetría.
Su gran peculiaridad estriba en que conjuga, de manera armónica, los sismógrafos con equipos de telecomunicaciones alimentados con energía solar, mediante paneles fotovoltaicos autorregulables de 32 Wp (Watt pico) LACETEL 1232, de producción nacional.
Sus autores, los licenciados Pedro Rodríguez e Idalberto Chávez, tras múltiples investigaciones y pruebas concibieron un proyecto que tuviera entre sus características fundamentales su bajo costo de instalación, operación y mantenimiento; la confiabilidad y calidad de la transmisión, así como su durabilidad.
De tal modo, recurrieron a la técnica de radioenlace punto a punto. Ella permite establecer un radiocanal entre la Estación Sismológica (ES) y la Estación Central (EC) que recepciona las informaciones para su posterior evaluación; o a través de una Estación Repetidora (ER), al tratarse de parajes con múltiples accidentes geográficos y no existir visibilidad directa.
Desde el punto de vista económico, este procedimiento es mucho más barato si lo comparamos con los métodos por medios físicos: líneas aéreas de cobre, cables, fibra óptica.
Los equipos de radio de las estaciones sismológicas tienen asignados radioenlaces diferentes dentro de la banda de 2 m en VHF, por lo que el sistema permite establecer de forma contínua los radioenlaces entre las ES y la EC.
Dos tipos
En dependencia de la correlación entre la EC , ubicada por lo general en una localidad, y la de las ES, dispersas en el medio rural, SISMOTEL adopta dos tipos.
Uno de ellos es el denominado de concentración, aplicado cuando las ES se hallan situadas alrededor de la EC y tienen visibilidad directa con la misma. El segundo, es el de dispersión, en el cual se usan repetidores y se pueden tener ES más dispersas y distantes de la EC.
Se debe señalar que acorde con los estudios efectuados por los especialistas de sismología del IGA, se decidió instalar el sistema en la zona de Santiago de Cuba, dadas sus características; este cuenta con nueve ES, una ER y una EC, ésta última radica en el propio Departamento de Sismología del IGA, en la propia Ciudad Héroe.
Elevadas prestaciones
Con la instalación de SISMOTEL 200 el departamento antes citado ha incrementado sus servicios y obtenido, de manera rápida y económica, la información sísmica. Con anterioridad, sólo se ofrecía con estaciones independientes, costosas y lentas, tanto en la recolección como en el procesamiento de los datos.

Pedro Rodríguez e Idalberto Chávez autores del sistemas
Junto al presidente de AHCIET Fransisco J. Alamillo y el Prof. Denis, de la
Universidad de Oriente durante de la entrega del premio de dicha institución.
Aunque la red fue conformada mediante una carta topográfica del área, los autores variaron en la práctica algunas localizaciones a causa de lo abrupto de la comarca. Además, cuidaron que los sitios escogidos no fueran frecuentados por el ganado vacuno para así evitarle daños a las estaciones.
Dada la especificidad de estos equipos son muy pocos quienes los fabrican a escala mundial, ello provoca que los precios sean elevadísimos y dificulta su adquisición por parte de naciones con limitados recursos, como la nuestra.
El costo de SISMOTEL 200, para el cual los técnicos cubanos diseñaron y produjeron los equipos de telecomunicaciones, resulta muy inferior a sus similares, en tanto sus prestaciones resultan elevadas desde el punto de vista social, científico y económico.
Precisamente, la experiencia de SISMOTEL 200 forma parte del trabajo "Telecomunicaciones, fuentes renovables de energía y desarrollo social", galardonado con el premio de Estudios Socioeconómicos de la Asociación Hispanoamericana de Centros de Investigación y Empresas de Telecomunicaciones (AHCIET), cuya sede radica en Madrid, España.
¿Cómo funciona?
Cada estación sismológica posee un sismómetro de una componente (vertical) capaz de detectar el desplazamiento del suelo mediante una masa suspendida por resortes y una bobina que al oscilar la masa, genera una señal eléctrica de muy baja frecuencia (0,1 a 30 Hz) proporcional al desplazamiento.
Dicha señal sísmica es amplificada y modulada por una subportadora audible (300Hz a 3,5 kHz) y transmitida a la EC mediante una portadora de RF modulada en frecuencia (transmisor VHF).
Los amplificadores se caracterizan por su bajo consumo, del orden 20 mA a 13,5 V. Se instalan dentro del sismómetro que a su vez se introduce en un huacal de hormigón hermetizado bajo tierra, con el fin de lograr un buen acople entre el sensor y el suelo, limitándose también los efectos por la variación de temperatura.
El transmisor de VHF es de una potencia de 20 mW, con un consumo no mayor de 100 mA, y se halla asociado a una antena direccional con una ganancia de 9dB. El conjunto transmite, permanentemente, la señal sísmica modulada hacia la EC. Cuando existen buenas condiciones topográficas, con visión directa desde una ES a la EC, la portadora puede tener un alcance de 80 Km/s.